El periodista Baby Etchecopar, en su programa de radio, les hizo un fuerte cuestionamiento a Juan Grabois y a los movimientos sociales. En primer lugar, habló de la crisis económica que atraviesa la República Argentina y aseguró que los que están reclamando en este momento intentan desestabilizar. “¿A quién se le van a quejar, si Alberto todavía no empezó y Macri ya se fue?”, se preguntó.

“Hoy ir a la plaza con las pancartas, el Movimiento Obrero es una ridiculez. ¿A quién y de qué te quejás?…No se sabe qué va a pasar. Además, ¿qué vas a buscar hoy? La crisis son ustedes, son el problema de la Argentina, por atorrantes, por vagos. El otro día cuando ponían las patas en la fuente, estaba todo bien”, manifestó muy indignado.

“Ya lo tienen a Alberto, ya la tienen a Cristina, qué más quieren, hermano. Por qué no van a laburar y se dejan de hinchar las p… Estamos hartos, pagás una fortuna…”, siguió diciendo muy enojado el conductor de ‘El ángel’. En este punto, recordó la celebración de la democracia que se llevó adelante luego de la asunción de Alberto Fernández.

“Escucháme, cuando el otro día metían las patas en la fuente, estaban felices y hoy van a romperle las b… al presidente nuevo. No les cae bien, ¿volvemos a la centroderecha?… qué posición te gusta para que te la p…, a ver”, dijo ya subiendo demasiado el tono de su editorial. Baby, mientras profería estas polémicas frases, mencionó a Juan Grabois.

“Ahora anda por los canales diciendo ‘esto no es lo que quería…’. El otro día se enojaron, había troskos que se enojaron porque Alberto dijo ‘hay que unir’, ya le pidió perdón a Estados Unidos, ya fue a comer… qué m… buscan, explíquenme en un papel”, describió cada vez más furioso y agregó: “¿Querés guerra con Estados Unidos? ¿Ser Venezuela? Listo. ¿Bombardeamos New York? Listo. ¿Matamos a Bruce Willis? Listo, ¡Decíme lo que querés!…”, insultando a Grabois y a los movimientos sociales.

Finalmente, le comentó a la audiencia que “las moscas siempre son las mismas”. “Se levantan a la mañana, se ponen las zapatillas y arrancan. Todo el tiempo. No los quieren nadie, cada vez es más chico el grupo. La gente en sus autos no los quiere, porque los pobres son otra cosa, necesitan, están laburando por dos mangos, esos son dignos de ayuda. Ustedes no”, concluyó.