El “dolar turista” hizo su aparición entre gallos y medianoche del 13 de Diciembre y primeras horas del día 14. Con tan solo 3 días de gobierno la gestión “pero-kirchnerista” de Alberto Fernández ya había elaborado un paquete de medidas económicas contrarias a sus promesas de campaña y primeras declaraciones.

Santiago Cafiero, flamante Jefe de Gabinete, aseguró en declaraciones a la prensa que no se evaluaba desdoblar el tipo de cambio y tan solo 20 horas después salio por decreto el denominado “dolar turista” o “dolar tarjeta”, agregando una alícuota del 30% a cualquier consumo en el exterior realizado en moneda extranjera.

Tal fue el impacto de las medidas anunciadas que con el correr de las horas empezaron a conocerse detalles de las mismas.

La doble indemnización, buscando evitar despidos, para dejar contentos a los sindicatos, pero con el peligro de que la medida se extienda mas allá de los 180 días planteados por la resolución, generando el temor, propio de cualquier pequeño empresario o emprendedor, a tomar personal generando una caída en la contratación de nueva mano de obra, agregando un punto mas de incertidumbre sobre todo a las Pymes a las que, según voceros oficiales, buscan proteger con esta medida a la cuales “posiblemente” beneficien con una baja en las contribuciones patronales.

La suba de las retenciones a las exportaciones, planteada como un “sinceramiento”, palabra tan vapuleada cuando el peronismo era oposición, de las medidas tomadas por la anterior gestión la cual impuso un tope de $4 por cada dolar generado por la venta de materia prima y $3 por las exportaciones industriales las cuales se iban licuando con el movimiento del dolar por lo que resultaba beneficioso a la balanza comercial puesto que el mismo dolar de venta era el de compra.

El “dolar tarjeta”, fue la frutilla del postre que dejo a mas de uno con un sabor amargo puesto que no solo es una “reculada en chancletas” de las declaraciones de Cafiero, donde aseguraba que no se iba a desdoblar el tipo de cambio, sino que su aplicación es lo suficientemente amplia como para alcanzar no solo a las compras de turistas y no turistas en el exterior sino también al pago de insumos y servicios realizados desde la argentina a empresas extrajeras, lo cual tendrá un impacto directo en la economía formal y los precios y por ende en la inflación.

Dolar tarjeta

Servicios de streaming como Netflix, Spotify se verán seriamente afectados por el “dolar turista”, el pago de servicios web de emprendedores digitales se vera seriamente afectado, pago de insumos médicos, repuestos de electrónica, químicos, libros y cuanta compra se realice fuera de la Argentina, y deba ser pagada en moneda extranjera, se realizara con un dolar de aproximadamente $83 pesos, lo que representa un duro golpe a un gran numero de Pymes que el “albertismo” pregona cuidar.

Los insumos comprados en el exterior y pagados 30% mas caro tendrán un impacto directo en la cadena de producción la cual ya se encuentra golpeada por la inconsistencia generada por las consecuentes devaluaciones del gobierno de Mauricio Macri.

Excusados en una grave situación de “recursos fiscales” el gobierno de Alberto Fernandez, se parece mas al gobierno de Cristina Kirchner, por las decisiones tomadas, que a una administración que busque una salida ordenada a una serie de desequilibrios económicos que Mauricio Macri no supo o no pudo resolver.

Medidas que en el pasado no funcionaron, pocas o ninguna intención de bajar el gasto, decretos a medianoche y un afán recaudatorio pocas veces visto dejan entrever un panorama difícil para un gran numero de personas, sobre todo de la clase media, tan golpeada por las medidas tomadas por la administración macrista.