Ante el rumor hoy ya convertido en certeza de la suba de las retenciones a la exportación de granos, disfrazado de “sinceramiento” por parte del gobierno, el sector agropecuario se encontraba en estado de alerta y movilización.

A todo esto se le suma un paro de comercialización decretado por algunos sectores con el fin de hacer escuchar su reclamo, sobre todo aquellos que ven en el accionar de algunas entidades, como CONINAGRO y FEDERACIÓN AGRARIA, integrantes de la mesa de enlace, cierta connivencia con las medidas a las que califican de confiscatorias.

El norte del país es donde se encuentran los focos mas combativos, donde las asambleas de agropecuarios se repiten por doquier y en donde se analiza el panorama y las acciones a seguir, muchos decididos a volcarse a las rutas hacen notar el desanimo y el malestar con las medidas adoptadas por el ejecutivo y rubricadas en la Ley de Solidaridad Social.

En las ultimas horas comenzaron a conocerse acciones mas concretas, y extremas por parte de los productores, que decidieron en algunos casos, destruir el sembrado antes de cosechar puesto que con el actual panorama económico y de retenciones no cerrarían los números para invertir en maquinarias, combustible y horas hombre existiendo la imposibilidad de obtener una renta que permita cubrir los costos y preparar la tierra para una nueva cosecha.

El pase del arado es la técnica elegida por muchos, puesto que es un mínimo gasto en comparación de lo que se debería invertir para sacar solo una parte de la cosecha por camión hasta el puerto.

A esto “se suma a la decisión de entrar en una política de subsistencia que busque “pasar la tormenta” haciendo solo lo necesario para cubrir los costos. En zonas donde la lejanía convierte las retenciones en pérdida asegurada esto se convierte en una necesidad”, tal como lo explica el periodista Ignacio Montes de Oca.