SANTIAGO DEL ESTERO – Agobiada por el “sentimiento de culpa” tras haber sufrido un ataque sexual de un familiar y desbordada por sentirse defraudada por la persona en quien más confiaba, una adolescente tomó la drástica determinación de poner fin a su vida.
El calvario que la víctima padeció durante los últimos meses se inició cuando estaba en su casa, ubicada en el paraje Punta Pozo —departamento Avellaneda—. Tenía muchos sueños por cumplir y deseaba continuar sus estudios. Había cumplido 15 años en julio.
Era amable y muy cariñosa con sus allegados. Ese carisma fue malinterpretado por su abuelo paterno. El sujeto, aprovechando que había quedado al cuidado de él, intentó atacarla sexualmente. La víctima contó que el depravado habría intentado abusarla sexualmente en reiteradas oportunidades.
En ese momento, su vida cambió. Su inocencia quedó truncada y sus días comenzaron a volverse grises y sin sonrisas. No encontraba consuelo a lo que le había tocado vivir. Le contó a sus padres lo que le había pasado, pero en ella continuaba firme ese “sentimiento de culpa”.
Mientras pasaban los días, internamente buscaba la manera de olvidar el intento de abuso. Sus pensamientos comenzaron a volverse tormentosos y finalmente, tomó la peor decisión. Se ahorcó.
Sujetó una soga a un árbol que estaba en cercanías de su vivienda. Lo ató a su cuello y le puso fin a su vida. Fue encontrada por sus familiares, quienes intentaron salvarle la vida, pero llevaba varios minutos sin vida.
Sin consuelo y conmocionados por la muerte de la menor, su padre alertó a la Policía sobre lo que había pasado. Se realizaron las pericias pertinentes y se secuestraron elementos.

“No entiendo cómo pudo pasar”, dijo su padre

En medio de la angustia de la drástica determinación que su hija tomó, el peón rural se quebró en llanto y contó: “Mi hija era una excelente persona. Ella no tenía maldad. Era muy cariñosa con su abuelo, pero él —al parecer— no tenía buenas intenciones con ella”.
“No entiendo cómo pudo pasar esto. No pudimos hacer nada para ayudarla. Era una criatura mi hija”, indicó el padre de la víctima.
El cuerpo de la menor fue sometido a una autopsia en la morgue judicial del CIS Banda a requerimiento de la fiscal de turno de la Circunscripción de Añatuya, Dra. Alejandra Sobrero. La funcionaria judicial ordenó diversas pericias en el trágico escenario donde se halló a la menor.