Un avión de Ukrainian Airlines con alrededor de 180 pasajeros se precipitó a tierra en las primeras horas del miércoles en Teherán, capital de Irán, a poco de despegar del aeropuerto local.

Los primeros reportes indicaban que la aeronave, un Boeing 737, que partió desde Irán con destino a Kiev, capital de Ucrania, habría sufrido un desperfecto técnico grave por lo que cayó envuelto en llamas sobre territorio iraní.

Con el correr de las horas comenzaron a llegar las primeras imágenes del accidente, cuyo punto de impacto fue en una zona rural cercana al aeropuerto, y también algunos indicios que indicarían que el avión de la Ukrainian Airlines habría sido derribado accidentalmente por un misil Iraní.

El primero es que testigos aseguran que el avión se estrelló con llamas en su fuselaje aunque aún no hay certezas si la explosión se produjo al momento del impacto o antes, puesto que rumores aseguran que hubo una segunda tanda de ataques del régimen persa sobre bases militares en Iraq que encontraron a la aeronave en su línea de fuego.

El segundo es que la autoridad Iraní se niega a entregar las cajas negras de la unidad al fabricante o a las autoridades ucranianas, bajo el argumento de que el accidente fue sobre espacio aéreo de irán y corresponde a ese país investigar las causales. La agencia de noticias arabe Al Hadat asegura tener información que confirmaría la hipótesis del derribo accidental.

Las autoridades ucranianas solo informaron que están en contacto con el gobierno de irán y en breve emitirán un comunicado oficial.