El gobernador Juan Manzur, después del ajuste hecho, en consonancia con el gobierno nacional, dejó el poder unos días y se fue de vacaciones en busca del relax que ofrece Cancun, tierra de all inclusive, aguas cristalinas y arenas blancas.

Despues de unas jornadas intensas en los cuales hubo manifestaciones, llamados de atención e incluso se habla de una persecución, el primer mandatario tucumano dejó de lado la tensa situación social y tomó un vuelo a las playas que rodean el boulevard kukulcán, en el estado de Quintana Roo, joya turística de la costa mexicana.

Días atrás el gobernador, firmó un decreto con una serie de medidas “de contención y de racionalización del gasto público”, como las definió el ministro de Economía Eduardo Garvich. La principal medida es un ajuste al salario de los trabajadores estatales por la vía de la suspensión de la “cláusula gatillo” correspondiente a los haberes de diciembre.

Sin embargo, y con la imperiosa necesidad de descansar de estas medidas de ajuste que tanto criticó, vuela hacia la peninsula de Yucatan, buscando aclarar el panorama para volver y solidarizarse con los tucumanos. Desde aquí esperamos que pueda alivianar la carga por estos días intensos.

Confiamos que mientras degusta un helado en la holandesa Häagen-Dazs, en el hermoso Forum by the sea, el gobernador pueda recuperar esa sonrisa integra que lo caracteriza.