LeBron James parece indestructible. El Rey de la NBA se motiva cuando tiene enfrente a potenciales rivales por la corona, como Luka Doncic, el niño prodigio de Dallas Mavericks. James le demostró que, a los 35 años, todavía manda él en la liga más global del mundo: gracias, en parte, a sus 35 puntos, 16 rebotes y 7 asistencias, los Lakers derrotaron a Dallas por 15 puntos (129-114). Doncic terminó fastidiado, a punto tal que se desgarró su camiseta en señal de bronca.

El show de LeBron

El partido entró en los libros por los números del Rey. James se transformó en el primer jugador que convierte 35 puntos, recoge al menos 15 rebotes y brinda al menos 5 asistencias desde que Shaquille O’Neal lo hiciera en 2003. Además, trepó al cuarto lugar de la historia en tiros de campo convertidos: con 12.193 superó por uno a un tal Michael Jordan. James tiene por delante a otros gigantes, como Wilt Chamberlain (12.681), Karl Malone (13.528) y Kareem Abdul-Jabbar (15.837).

La bronca de Doncic

Faltaba un minuto para el final del primer cuarto y Dallas ya perdía por ¡19 puntos! Doncic, enojado por la situación, se la agarró con su propia camiseta y la desgarró, ante la vista de todos en el estadio y de millones por televisión. “Jugué muy mal. Me sentía como si no supiese de básquet. No era yo. Tengo que mejorar. Y mucho”, admitió Doncic, que sin embargo redondeó una buena planilla: 25 puntos, 10 rebotes y siete asistencias.

Su entrenador, Rick Carlisle, intentó protegerlo. “Tiene 20 años. A esa misma edad yo recién me recibía en la Univesidad de Maine. Y no sabía ni dar cuerda a mi reloj”, dijo el técnico. “Algunas veces, sus rivales se toman ciertas licencias defensivas contra él. Sigue aprendiendo a lidiar con todo eso, pero no es sencillo”, señaló Carlisle. Los Lakers mostraron ser muy superiores a los Mavericks en toda la temporada.