Stephen Maguire es un escocés que realizó, quizás, el mejor golpe de la historia del snooker, un derivado del billar, y todo el mundo habla de él.

Fue en un partido ante el australiano Niel Robertson, quien luego de ver el increíble momento se quedó con la boca abierta, sin poder creer lo que acababa de pasar.

Maguire golpeó una de las bolas rojas, que impactó en el paño, voló un instante y con el efecto que traía logró volver y esta vez sí, entrar en el agujero.

Si bien la blanca también entró, no dejó de sorprender a todo el público y a Steve Davis, una leyenda del deporte y comentarista del torneo, quien expresó: “Es el golpe más increíble de la historia del snooker… no había visto nada así en mi vida”. 

Después de este golpe es que el europeo comenzó su remontada, para terminar venciendo a Robertson por 6-5. Muchos acusaron que fue suerte, ¿vos qué crees?