Este miércoles, tal como había pronosticado el Servicio Meteorológico Nacional, una fuerte tormenta cayó en Tucumán y dio fin al intenso calor que azotó estos últimos días a la provincia.

El tremendo diluvio que castigó al “Jardín de la República” ocasionó varios daños, entre ellos, calles anegadas, apagones y autos bajo el agua. El centro de la ciudad se volvió intransitable y se produjo un verdadero caos.

Una vez más, como cada vez que cae una mínima gota en la provincia, los problemas de arterias inundadas perjudican a los miles de tucumanos que circulan por las aceras principales.

En la Terminal de Ómnibus, los pasajeros que intentaban regresar a sus provincias quedaron varados por un corte de luz que duró aproximadamente tres horas.

En medio de toda esta situación, muchas personas criticaron al gobierno de Juan Manzur por no invertir en infraestructura necesaria para solucionar estos problemas que afectan recurrentemente a los tucumanos.

Mientras tanto, el Gobernador emprendió un viaje a Cancún para vacacionar durante una semana dejando a los ciudadanos de su provincia, a merced de las consecuencias.