Mientras sigue la conmoción por el asesinato de Fernando Báez Sosa en manos de una patota de rugbiers en Villa Gesell, un joven estudiante de abogacía denunció que fue brutalmente agredido este fin de semana por dos jugadores de rugby de primera división en un boliche de Santiago del Estero.

Todo empezó cuando la víctima, que se encontraba con cuatro amigos, quiso acceder al sector Vip del local, en donde ya se encontraban los deportistas.

Según relató uno de los rugbiers le pegó entonces un codazo en el pecho y le advirtió que lo buscaría a la salida. “Ya vas a ver lo que te pasa”, habrían sido sus palabras.

Los acusados son dos integrantes de un conocido club de la capital santiagueña y uno integra el seleccionado argentino.

Aunque la víctima no respondió la agresión y se alejó de ese sector, cerca de las 7.30 cuando se dirigía al estacionamiento para volver a su casa fue sorprendido por los dos denunciados. En ese momento intervino el personal de seguridad del boliche y la situación no pasó de un cruce verbal, pero poco después cuando ya salía con sus amigos en su camioneta hacia la autopista un ladrillazo los hizo frenar su marcha.

Detrás de ellos en otro vehículo venían los dos acusados y por lo menos otros seis rugbiers, según precisó la abogada de la víctima. Al ver que se trataba de una patota, los amigos del joven estudiante intentaron interceder para frenar la pelea pero resultaron heridos también y volvieron a refugiarse en la camioneta.

La víctima no llegó a volver a su vehículo antes de que los dos rugbiers acusados empezaran a golpearlo mientras un tercer sujeto lo tenía reducido por los brazos.