Segun informa monterizos, una salida de bici entre primas, terminó siendo una pesadilla durante el viernes por la tarde en cercanías del cruce entre las rutas 307 e Interpueblo, que une el llano con los valles.

Marina Roldán junto a Verónica Cejas, emprendían la vuelta a Monteros, tras descansar y tomar agua, en la zona de el cruce, cuando de repente un sujeto de contextura mediana y delgada se les apareció tras los matorrales y atacó a Marina a machetazos para robarle la bicicleta.

«Cuando nosotras comenzamos a andar, despacio, porque recién subíamos a la bici, se cruza una persona, que yo al mirar hacia adelante no preste atención, pero si ya lo vi al sujeto que se venía corriendo con un machete y me comenzó a gritar», relata Marina, todavía con la voz entrecortada por el momento vivido. «Con el machete me quería pegar en la mano para que yo suelte la bici». «El tipo tiraba machetazos, y yo le esquivaba con la bici, forcejeamos un rato, el me decía dame todo, dame todo, sácate todo». A su vez cuenta que a su prima Verónica se le nubló todo y empezó a correr con la bici al lado.

En ese momento apareció en acción un segundo sujeto que estaba encapuchado y con un arma de fuego para ayudar a su compañero a quitarle la bicicleta. «El que estaba con el machete, le decía pégale un tiro, pégale un tiro, y el tipo me gatillo dos veces, pero no salieron los disparos. «En eso venía una camioneta desde El Mollar hacia esta zona, que venia bajando la velocidad,y acercándonos por donde estábamos, los delincuentes rápidamente me quitan la bici y se cruzan hacía el otro lado de la ruta para emprender la huida».

La llegada de la camioneta, en la que iba un matrimonio de la provincia de Santa Fe, y que por casualidades del destino habían tomado un rumbo equivocado fue la salvación de Marina y Verónica. «Yo le grite auxilio a la camioneta y el señor paró, me hicieron subir, mi prima iba mas adelante y también la levantaron». «Ellos iban a conocer Termas de Río de Hondo, pero tomaron el camino equivocado, Dios mando ese matrimonio, porqué no se, si ellos no aparecían en ese momento me hubiesen pegado un tiro, estaban sacados los delincuentes».

La zona donde sucedió el violento asalto

«Dios estaba en todo momento al lado mio. «Hace poco falleció mi papa (su voz vuelve a quebrarse), yo no se donde saque fuerza, para que no me hagan nada, saque hasta lo que no tenía».

Marina cuenta a este medio que empezó con la bicicleta hace tres o cuatro años, por prescripción médica, tras un accidente sufrido en Tafí del Valle. «Lo hago para perder un poco el miedo, esto me da un poco de libertad, y me hace bastante bien».

«Cuando pasó todo esto yo no me paralicé, no me quede sin respiración, que es lo que me pasa normalmente, y tenia otra fuerza, porque era algo que me ayudaba, el tipo el forcejaba con la bici por un lado, y yo por el otro para que no me la quite, estábamos en medio de la ruta y no pasaba nadie».

La biker cuenta que el momento del click fue cuando el segundo sujeto le gatillo dos veces. «Sinceramente pensaba que lo iba a hacer, que me iba matar».

Por último vuelve a dar gracias a Dios y al alma de su padre. «Ellos me permitieron no entrar en una crisis de pánico y fobia, y poder sobrevivir a esto».

Marina junto a su prima, radicaron la denuncia en la Comisaria de Monteros y todo quedó en manos de la Fiscalia de Turno del Centro Judicial Monteros.