Chaco cuenta con 11 casos de coronavirus y por este motivo, el gobernador Jorge Capitanich decidió el cierre de sus fronteras y puso en cuarentena obligatoria a toda la provincia.

El mandatario dijo que su gobierno decidió avanzar con medidas drásticas y anticipó que la policía provincial hará cumplir el aislamiento de todos los ciudadanos. “Estamos disponiendo de patrulleros con circulación en calles y barrios con megáfonos para instar a los vecinos a que efectivamente permanezcan en sus hogares”, expresó en una conferencia de prensa.

“Tenemos 139 pacientes que presentan síntomas o que viajaron a países con circulación viral o que estuvieron en contacto con un caso confirmado”, indicó, al tiempo que remarcó que aún “faltan los resultados de 48 análisis en el Instituto Malbrán”, que determinarán si aumenta la cantidad de infectados.

De esta manera, sólo permanecerán abiertos los supermercados, las farmacias y las estaciones de servicio. En estos tres casos, siempre se buscará impedir las aglomeraciones y la distancia de dos metros entre las personas.

El Gobernador confió en que son “medidas drásticas que están en la orientación para evitar la circulación viral” y le pidió al pueblo chaqueño que “permanezcan en sus respectivos hogares”. También aclaró que van a “garantizar la provisión de viernes y servicios que son esenciales para las personas” como es el caso de “los alimentos, el combustible y los fármacos”.