Debido a la pandemia del COVID-19, comenzaron a suspenderse diferentes actividades además del cierre de atractivos turísticos o lugares que convocan a un gran número de personas.

Por este motivo, los aeropuertos tuvieron que tomar ciertas medidas debido a la cantidad de circulación de personas natales y extranjeras, al mismo tiempo que los países comenzaron también a cerrar sus fronteras para turistas. Al principio, algunos de los vuelos cancelados por parte de las aerolíneas o por los pasajeros, no ofrecían reprogramación o devolución del dinero.

Finalmente, LATAM Airlines Group, tomó una decisión e informó que reducirá sus operaciones en un 70%. Esto afecta, por un lado a un 90% de los vuelos internacionales y por otro, al 40% de las operaciones domésticas del Grupo.

El vicepresidente de la compañía, Roberto Alvo, anunció: “Tomamos esta compleja determinación ante la imposibilidad de volar a gran parte de nuestros destinos por el cierre de fronteras. Si las restricciones de desplazamiento sin precedentes se amplían durante los próximos días, no descartamos vernos obligados a reducir aún más nuestras operaciones”.

Luego agregó: “estamos trabajando para asegurar la sostenibilidad del Grupo a largo plazo y proteger los puestos de trabajo de los 43 mil empleados de LATAM. Sin embargo, la envergadura e imprevisibilidad de esta crisis hacen difícil anticipar resultados. Es por esto que vamos a requerir del apoyo de los gobiernos para salir adelante de la mayor crisis de la historia para los sectores del turismo y la aviación civil”.

Por último, la compañía anunció que los pasajeros que tengan vuelos tanto nacionales como internacionales desde el 16 de marzo en adelante, pueden reprogramar sus fechas sin costo extra, hasta el 31 de diciembre.