A pesar de las medidas de precaución por coronavirus, en Tucumán surgió una polémica que dejó en jaque a la Iglesia: “¿las misas no se suspenden?”. Muchos ciudadanos se expresaron a través de las redes sociales, indignados, asegurando que en las celebraciones religiosas, la convocatoría de gente era, de por lo menos, 100 personas.

Finalmente, ayer, el Arzobispado de Tucumán, a cargo de monseñor Carlos Sáncez, emitió un comunicado para responder a estos cuestionamientos además de acatar la cuarentena sugerida por el Gobierno.

“Mientras dure la emergencia sanitaria, he dispuesto lo siguiente”, comienza el escrito. “Que se cumpla estrictamente con las normas e indicaciones de las autoridades sanitarias de la provincia. Que se suspendan todas las reuniones, retiros, encuentros, asambleas, catequesis, etc. en parroquias, capillas, movimientos e instituciones de la Arquidiócesis, manteniendo cerrados las parroquias, iglesias, capillas y oratorios de adoración”.

Además, dispuso que los “sacerdotes celebren la Misa privadamente, sin asistencia de fieles” y que “quedan dispensados del precepto dominical de participar de la santa Misa todos los fieles de la Arquidiócesis”.

También pidió a los medios de comunicación, tradicionales y virtuales, que transmitan las misas y celebraciones.