Netflix anunció que hoy estará disponible el primer capítulo de la cuarta temporada de “La casa de papel”, el resto, estará en la plataforma el día 3 de abril. El trailer, promete mucha más acción y heridos, además de un posible quiebre en todo el equipo.

Teleshow pudo entrevistar a Álvaro Morte, Alba Flores, Darko Peric y Luka Peros (el profesor, Nairobi, Helsinki y Marsella respectivamente), algunos de los protagonistas. Los actores aprovecharon la oportunidad para hablar de su compañero argentino, Rodrigo de la Serna.

—¿Cómo fue trabajar con Rodrigo De La Serna (Palermo en la serie) y qué palabras o costumbres argentinas han adquirido?

—Darko (Helsinki): ¡Hombre! Es para mí es uno de los más grandes actores con los que he trabajado, y no sólo porque es argentino. Pero de verdad Rodrigo es un amor. Me dijo que en la Argentina no se puede decir “Tranquilo que lo voy a coger yo” (risas).

—Alba Flores (Nairobi): A mí también Rodrigo me parece un actor maravilloso y me encantaría seguir trabajando con él muchos años de mi vida. Me parece brillante, he aprendido mucho de verle trabajar. Es una fuente de creatividad y de energía inagotable. Ha sido maravilloso trabajar con él. Y de costumbres argentinas pues la que más me quedó es que él, a las 7 de la mañana, ya se presenta ahí en el set con su mate… y no lo suelta hasta que se va!

—Luka Peros (Marsella): Estoy de acuerdo con Alba y con Darko. Era un placer estar a su lado y ver esta energía que tiene. Está saltando por las paredes de un lado a otro y eso es impresionante para ver. Su manera de improvisación y el control del texto de todo… está como jugando. Es como un músico… y nada, le quiero mucho, mucho. Ojalá que trabajemos de nuevo y tenga la oportunidad de cruzarme con él, porque es un genio. Chapeau.

—Alvaro (El Profesor): Rodrigo es maravilloso. Es una persona, no solo a nivel interpretativo, como han dicho mis compañeros, que estoy de acuerdo con ellos, sino a nivel humano también. Es una persona muy divertida y siempre está haciendo bromas en el rodaje, algo que se agradece, porque son rodajes muy duros. El que haya una vía de escape siempre es muy agradable. Y más que una expresión argentina, hubo una cosa que empezó Rodrigo a decir y al final acabamos todos diciéndola, cada vez que terminaba una secuencia y mucho antes que nadie dijera “esta es una buena toma” o algo por el estilo, él empezaba a decir “¡Está hecha, está hecha!”. Y entonces cada vez que gritaban “corten” todos decíamos “¡Está hecha!” y el director nos decía “que no, que hay que hacer otra toma y tal”, entonces fue una frase que todos asimilamos.