Desde que se dio a conocer esta nueva enfermedad que habría comenzado en China, muchos especialistas ubicaron el origen del virus, en el mercado de Wuhan. Fue allí donde justamente apareció la primera mujer infectada por COVID-19 y curiosamente tenía un puesto en ese lugar.

Esta mujer identificada como Wei Guixian el 11 de diciembre comenzó a tener síntomas similares con una gripe por lo que acudió a una hospital y le recetaron inyecciones. Sin embargo, el malestar no cesaba y visitó dos nosocomios más.

Hastiada de no ver mejorías, decidió concurrir al Hospital de la Unión de Wuhan, uno de los más grandes de la zona. Mientras tanto, Wei continuaba yendo al mercado donde trabajaba vendiendo camarones.

En este gran centro de salud, un médico le diagnosticó la enfermedad y rápidamente le realizaron el test que terminó dando positivo. Para el 16 diciembre ya había muchas personas contagiadas e internadas en aquel lugar.

Wei fue la primera en dar positivo en COVID-19 del mercado, donde el virus se esparció de manera inmediata. En diálogo con el medio The Paper, la mujer relató: “Me sentía un poco cansada, pero no tan cansada como en años anteriores”.

A partir de ese momento, los casos de coronavirus fueron en aumento hasta causar miles de muertos cuyas cifras fueron superadas ampliamente por Italia y España.