Este sábado último, los vecinos de la localidad bonaerense de Tigre se horrorizaron con la noticia de la muerte de una mujer de 30 años, a quien efectivos policiales la hallaron colgada de un alambrado. Estaba semidesnuda: sólo vestía una remera y zapatillas.

A los pocos metros del cuerpo, los uniformados encontraron un pantalón y la ropa interior de la víctima a quien poco después identificaron como María Florencia Santa Cruz, hija de un comisario inspector retirado. Tenía problemas psiquiátricos y sufría de adicciones.

Horas después del macabro hallazgo, los investigadores detuvieron a un sospechoso de nombre Santiago Ezequiel Hernández quien fue visto en las cámaras de seguridad de la zona, acompañando a la mujer. De regreso a su casa, lo hizo solo y despachando algunos elementos de la mujer en el camino.

La víctima y el sospechoso caminando a la zona donde fue hallado el cuerpo horas después

Este miércoles se conocieron los resultados de la autopsia al cuerpo de la víctima y arrojó detalles escalofriantes. Según los peritos, Santa Cruz presentaba lesiones compatibles con abuso sexual anal y asfixia mecánica provocada por un tercero, descartando de esta manera, un posible suicidio.

“La estrangularon en forma manual, la sofocaron tapándole boca y nariz y la ahorcaron con la campera de tela de avión de la propia víctima que quedó atada al cuello”, explicó una fuente judicial.

Santiago Ezequiel Hernández, principal sospechoso del femicidio

En tanto, Hernández que también sufre de adicciones y no posee trabajo, será indagado este jueves y podría ser acusado de los delitos de “abuso sexual seguido de muerte” y “femicidio, ambos con penas de prisión perpetua.