Este jueves, el Ministerio de Salud de Santiago del Estero, informó a través de un comunicado, que se detectó un nuevo caso de coronavirus en esa provincia, sumando un total de cuatro hasta la fecha.

Inmediatamente, los usuarios de las redes sociales comenzaron a difundir el nombre de la mujer que viajó a Perú el 7 de marzo junto a un grupo de colegas y el 18, ante la imposibilidad de regresar, pidieron ayuda al gobierno para ser repatriados. Su caso fue conocido y difundido por medios locales.

Con el correr de las horas, las identidades de todos los viajantes salieron a la luz y, como suele ocurrir en estos casos, comenzaron los escraches y las suposiciones. Varias personas señalaron que una de las involucradas era dueña de dos conocidas carnicerías de esa provincia.

Tan grave fue el asunto, que un empresario tuvo que salir a dar explicaciones a través de un audio, para aclarar que ninguno de sus hijos había viajado al exterior y para pedir que dejaran de acusarlos.

El descargo que viralizó reza lo siguiente: 

“Hola, soy Jorge Moisés. Tengo dos hijos, uno, propietario de El Duende y otro de El Príncipe. El mayor tiene una hija de 5 años y el otro, una beba que nació hoy y la más grande de 7. Quiero que sepan que los están involucrando en cosas que no corresponden a ninguna de las dos empresas”.

Y en un tono más intimidante, expresó: “Midan lo que están poniendo. La persona relacionada con este ‘supuesto coronavirus’ (aunque por informaciones está bien en la casa), es mi sobrina Belén Moisés. Están haciendo daño a personas que no tienen nada que ver, que trabajan por Santiago del Estero.

“La única posibilidad de que mis dos hijas mujeres puedan enfermarse es por hacer separar a las personas en las puertas de la carnicería, ya que ninguna de las dos viajó a ningún lado”, reiteró.

Y para finalizar, Moisés hizo un tajante pedido a la población: “Por favor que esto se viralice ya que son tan rápidos para hacer daño y espero que de alguna forma recompongan el mal que están haciendo”.