Con 67 años, Graciela Alfano no le cerró las puertas al amor. Seguramente, nunca se hubiera imaginado conocer a un hombre y comenzar una relación, en tiempos de coronavirus. Debido a la cuarentena, su enamorado es un vecino de su edificio.

En diálogo con el programa “Hay que ver”, la actriz contó con detalles cómo fue toda la historia. “Salí enchancletada, horrible, y de repente encontré a un señor flaco, alto, canoso, impecable, pantalón blanco, camisa celeste… Dije: ‘¡Tierra trágame!’. Y me fui para atrás de inmediato. Entré al baño, busqué los maquillajes que por la cuarentena estaban tirados en cualquier lado y me maquillé rápido”.

Luego, toda producida, decidió volver a salir: “Ahí sí, medio lo beboteé y le dije: ‘Hola, disculpame, pero mi perro no es mala onda’. Y empezamos a hablar”. Además, confesó que se enteró que era soltero y le tiró el primer palito: “Yo me quise hacer la canchera y le ofrecí que, si necesitaba algo rico, yo se lo preparaba y se lo pasaba por el balcón”.

A todo esto, Alfano confesó que es un “mamarracho” en la cocina pero recurrirá al delivery. Al consultarle por cómo comienzan las conversaciones de balcón a balcón, respondió: “Yo espero que mi perrito empiece a ladrar: ahí me doy cuenta de que está él y salgo”.

Además, contó que ya avanzaron un poco y ahora se comunican mediante videollamadas. Respecto al aislamiento obligatorio, dijo: “Lo interesante de esto es que nos mantiene con ganas y encontramos un objetivo para pasar mejor la cuarentena”.

Para finalizar, transmitió su deseo: “Cuando esto termine, me gustaría que me invite a comer afuera. Ahí ves lo que el tipo quiere gastar, cómo te trata y esas cosas. Ves si es divertido, creativo. Y si de pronto ves que no era lo que pensabas, podés huir de inmediato”.