Días atrás se confirmó que el primer ministro británico, Boris Johnson dio positivo a coronavirus, por lo que fue puesto bajo tratamiento de inmediato. Sin embargo, en las últimas horas, se conoció que su salud sufrió algunas complicaciones, por lo que fue derivado a terapia intensiva.

El funcionario de 55 años recibió las pruebas positiva de COVID-19 el pasado 26 de marzo, y desde entonces se mantuvo en aislamiento  en la residencia de Downing Street. Con el paso del tiempo, los síntomas se fueron intensificando, por lo que profesionales médicos aconsejaron  su internación el domingo.

Pero, su cuadro se agravó este lunes. “Durante la tarde, la salud del primer ministro se deterioró y, por consejo de su equipo médico, fue trasladado a la unidad de cuidados intensivos del hospital. Johnson pidió al ministro de Relaciones Exteriores, Dominic Raab, que lo reemplace en lo que sea necesario”, señaló un comunicado difundido por los voceros del funcionario.

El primer ministro está recibiendo una atención excelente. Gracias a todo el personal del sistema público de salud por su duro trabajo y dedicación“, agregó el vocero del primer ministro.