La gente no para de sorprender a las autoridades, sobre todo, durante esta cuarentena. Esta vez, un hecho desconcertante ocurrió en Ecuador, en donde los fallecidos por coronavirus ya suman 355.

Durante un control policial de tráfico, una familia fue detenida. Resulta ser, que en la furgoneta llevaban a un hombre de 62 años que no reaccionaba ante las preguntas de los efectivos porque según sus familiares, estaba dormido. Lo cierto es que cuando el militar pidió que lo despierten, llegó la hora de la verdad.

Debido al colapso del sistema sanitario en Ecuador por la pandemia, los guayaquileños decidieron trasladar a un familiar que había fallecido a causa del coronavirus, para poder enterarrarlo en la intimidad, desobedeciendo las indicaciones de las autoridades que obligan a la incineración de los cuerpos de las víctimas de COVID-19.

Ante la insistencia de despertar al hombre por parte de un militar, uno de los allegados se quebró y confesó: “Ha fallecido, acaba de fallecer”. Sorprendidos por la respuesta, los efectivos revisaron el acta de defunción y la familia completa quedó detenida.