Un aberrante crimen sucedió en Chaco. Los padres de un menor de 10 años mintieron a las autoridades policiales que el menor se había suicidado, sin embargo, los resultados de la autopsia, determinaron que la víctima presentaba un fuerte golpe en la cabeza.

El homicidio sucedió en la localidad de Miraflores, el pasado 13 de abril. El padre y la madrastra del menor informaron a la Policía que su hijo se había quitado la vida en un paraje de Monte Casero. Días después, el médico forense comprobó que el niño presentaba signos de asfixia y que su deceso se produjo por un fuerte golpe en el cráneo.

No solo eso. Los exámenes al cuerpo también permitieron determinar que Francisco presentaba signos de abuso sexual, aunque no recientes. Tras conocer los resultados de las pericias, la fiscal a cargo de la causa ordenó la inmediata detención de los padres de la víctima.

Horas después, la madrastra pidió declarar y allí se despegó del crimen, asegurando que su esposo había asesinado al menor y que ella estaba amenazada.