Según informa TN, en septiembre del año pasado, después de burlar a la Justicia durante cinco meses, Pedro Olmos fue detenido en su casa de Burzaco acusado de violar a una nena de 13 años. Estaba a punto de recibir su condena cuando estalló la pandemia de coronavirus y desde hace tres semanas cumple prisión domiciliaria a pocos metros de distancia de donde vive la víctima.

La defensa del imputado había hecho un primer intento por mandarlo a su casa a fines de marzo pasado. En ese momento, sin embargo, el juez de Garantías de Lomas de Zamora rechazó el pedido y ordenó además que Olmos fuera trasladado a una cárcel común.

Poco después de la resolución, la defensora insistió y presentó una acción de hábeas corpus por el supuesto agravamiento de las condiciones de detención de Olmos. Pero el golpe de gracia lo dio el riesgo de contagio del COVID-19 y el 3 de abril pasado el juez de la Cámara de Casación penal bonaerense Víctor Violini le concedió el arresto domiciliario debido a su edad. Olmos tiene 67 años.

Al fundamentar el fallo, el magistrado señaló que el acusado sufría hipertensión crónica y que había padecido neumonía, y que por eso tenía que ser incluido en el grupo de riesgo de presos con peligro de vida ante un caso de contagio masivo de coronavirus en la cárcel.