Tres amigos se reunieron para comer un asado en una casa de la ciudad de La Banda, Santiago del Estero, cuando de pronto llegó la Policía.  Lo que parecía sería una jornada de esparcimiento y distracción con algo de música, se convirtió en una visita a la comisaría por haber incumplido la cuarentena obligatoria.

El caso se conoció pasadas las 21 de este jueves. El móvil policial de la Comisaría 13 realizaba un recorrido de rutina por su jurisdicción y al llegar a la esquina de San Luis y Mitre, los uniformados escucharon música a alto volumen que provenía de un domicilio cercano.

La situación les llamó la atención por el día y la hora. Los agentes del orden descendieron del patrullero, golpearon la puerta y se entrevistaron con un hombre que les manifestó que los propietarios no se encontraban en el lugar.

Una pregunta llevó a la otra y el entrevistado, un hombre de 48 años, con residencia en el barrio Villa Eloísa, habría confiado que el inmueble le pertenecería a su hermano. Éste le habrían pedido que limpiara la pileta, trabajo que se encontraba realizando junto a dos amigos, con los cuales habría ingerido algunas bebidas y con quienes se disponían luego a comer un asado.

Por su parte, sus amigos salieron de la casa y también fueron debidamente identificados. Uno de ellos tendría 50 años, se desempeñaría como maestranza en una escuela bandeña y el otro de 48, sería periodista. Ninguno de los dos residiría en el lugar, por el contrario, el primero vive en el barrio Centro y el restante en el Cruce. Cuando fueron consultados para saber si contaban con permisos para no cumplir con el aislamiento obligatorio, la respuesta fue negativa.

Tras el procedimiento, el fiscal de turno, Pablo Moya ordenó que los tres individuos sean demorado. Infringieron los art. 202, 205 y 239, del Código Penal en vigencia, y el Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 297/2020, y las adhesiones provinciales mediante Decretos 531 y 547, por lo que fueron alojados bajo custodia policial a disposición de la Justicia interviniente.