En medio de la cuarentena por la pandemia de coronavirus, en Argentina, el Sindicato de Empleados de Comercio, comandado por Armando Cavalieri, acordó suspensiones con reducción salarial para grandes empresas. Entre ellas se encuentran las representadas por la Cámara Argentina de Centros de Contacto en cuyo caso se acordó el pago del 80% del salario neto por tres meses para los trabajadores suspendidos.

La decisión fue tomada con el fin de mantener las fuentes de trabajo, sin suspensiones y sin despidos futuros y enmarcando estas condiciones bajo el artículo 223 bis de la ley de Contrato de Trabajo, un mecanismo que permite el pago de sumas no remunerativas lo que implica que esas sumas no son aplicables al empleador, por lo que solo se tributarían las contribuciones establecidas en las leyes 23.660 y 23.661, según el texto publicado.

Las suspensiones que se podrán realizar desde Abril al 30 de Junio y que alcanzarán hasta un 20% de la nómina de empleados, tiene su lado negativo. El acuerdo entre el Sindicato de Empleados de Comercio y la Cámara Argentina de Centros de Control, exponen una pérdida de derechos laborales y económicos concretos para los trabajadores afectados, recibiendo los mismos una suma no remunerativa establecida en el acuerdo y cuya propuesta de liquidación deja entrever una falaz treta económica.

Así, la propuesta de eximición del pago de aportes patronales y de descuentos salariales a la que han arribado las partes y que se detalla en el texto del acuerdo, deja al descubierto una serie de maniobras propensas a defraudar al Estado Nacional y a los trabajadores del comercio.

A partir del mes de Abril 2020 y, en principio durante la vigencia del acuerdo, los aportes de todos los trabajadores que no sean alcanzados por el régimen de suspensión pactado, es decir, todos aquellos que se encuentran efectivamente cumpliendo tareas y funciones, deberán también considerarse para el cálculo de contribuciones a la Seguridad Social, INSSJP, asignaciones familiares y FNE no remunerativos al 95% de cualquier concepto remunerativo que corresponda liquidar, excusando al sector empresarial del costo de ese porcentaje en aportes previsionales de las nóminas completas de sus trabajadores registrados.

Si a ello se suma la posibilidad de que pueden acceder, a partir del anuncio del Programa de Asistencia Económica a las empresas por parte del gobierno nacional y por el que el Estado pagará un salario complementario a todos los trabajadores del 50% del neto de sus haberes, el sector empresarial se encuentra doblemente favorecido y en claro perjuicio de las arcas gubernamentales y de los fondos destinados a seguridad social de todo el sector.

Mientras proponen que los trabajadores suspendidos reciban una asignación de dinero de bolsillo equivalente al 80% del salario neto, a este monto se arriba luego de deducir los aportes y contribuciones establecidos en el mismo y los destinados al sistema nacional de seguros de salud, ART, aportes convencionales y contribuciones sindicales, entre otros. El cálculo sobre el monto de salario neto, que es el efectivamente percibido, permitiría a las empresas a aplicar nuevos y elevados descuentos, esta vez destinadas a la Obra Social del Sindicato de Comercio.

Así, y con la justificación de contribuir al cumplimiento excepcional de la Obra Social de Empleados de Comercio y Servicios (OSECAC) durante la emergencia sanitaria y, haciendo mención al Sistema Solidario de Salud, el acuerdo incluye el pago excepcional de una contribución mensual de $500 por cada trabajador encuadrado en el CCT 130/75 con destino a la Obra Social Sindical, lo que representa una deducción extraordinaria más, que se descuenta del salario de los trabajadores y que se suma a la ya cuestionada deducción de $100 pactado en el acuerdo paritario mercantil del pasado mes de febrero.

Las partes integrantes del Acuerdo

La Cámara Argentina de Centros de Contacto (CACC) de la mano del secretario de su Comisión Directiva el empresario Miguel López, dueño del Centro de Contacto Next, ha tomado ventajoso provecho del acuerdo ya que, en los términos del mismo, las empresas de Centros de Contacto del país podrán eximirse de pago del 95% de aportes patronales de las nóminas completas de sus trabajadores.

Estas cifras millonarias que dejarían de ser aportadas por los empresarios a las arcas del Estado Nacional correspondientes a los aportes previsionales, es decir el pago de jubilaciones de alrededor de 40.000 trabajadores en todo el país, quedan a la vista, con un incierto y sospechoso destino. Las cifras de ganancia de los empresarios se agrandan aún más al considerar el pago del 50% que el estado nacional les propone para subvencionar el pago de salarios, y de los montos ahorrados por el descuento del 20% de los sueldos de trabajadores suspendidos durante tres meses.

Fuentes allegadas a este medio indicaron que el sector empresarial contaría con el aval de algunos referentes dentro del ministerio para avanzar con la firma de homologación de este acuerdo que deja en gran desventaja a las arcas del Estado nacional, resguarda las del sector empresarial y direcciona ganancias excepcionales hacia las cajas del sindicato de comercio, dirigido por Cavalieri. A pesar de ello, éste y el sector empresarial, deberán explicar el destino de ese 95% de los aportes que se eximen de pagar, y justificar el reparto de un caudal millonario proveniente del bolsillo de los empleados del sector y que no llegarán al Estado nacional, ni serán destinados al pago de jubilaciones, ni al pago de impuestos o deducciones obligatorias.

Desenmascarar el desenfrenado e imprudente acuerdo que se ha logrado entretejer entre los referentes empresarios y el mandamás del sindicato de empleados de comercio, es una tarea que el propio Ministro de Trabajo deberá resolver dentro de los próximos días, ya que las molestias se han filtrado dentro de otros sectores de la CGT y el poco consenso por la homologación de un acuerdo de este tipo ha incentivado torbellinos de desacuerdos y quejas en los pasillos de la cartera de Trabajo de la Nación.

Fuente: Asser Noticias