Nahir Galarza volvió a dar la nota este miércoles. Según trascendió, la joven de 20 años inició una huelga de hambre en la cárcel y ya bajó dos kilos. El reclamo comenzó ayer a las 9 de la mañana y tanto la condenada como el resto de sus compañeras, sólo consumen agua. El motivo de la protesta es que piden que vuelvan las visitas.

Al igual que en todos los complejos penitenciarios, la Unidad Penal Número 6 de Mujeres de Paraná prohibió las visitas por riesgo a propagarse el coronavirus. Si bien en algunas cárceles los presos hicieron motines, en este caso en particular, las internas realizaron una protesta más pacífica.

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Según trascendió, Nahir Galarza no ve a sus padres hace 45 días y esto estaría afectando su estado anímico. Por ese motivo, reunió al resto de las reclusas y les propuso realizar una huelga de hambre. Desde entonces, todas rechazan los alimentos que les ofrecen en la cárcel.  Tanto ayer como hoy, a Nahir le tomaron la fiebre y la presión arterial y la pesaron. Bajó dos kilos.

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“Las internas firmaron un acta en la que dejan constancia que están en huelga de hambre por la prohibición de las visitas”, dijo una fuente penitenciaria a Clarín. En el documento, las presas expresan que “del mismo modo que al penal entran muchas personas, entre ellas la psicóloga, el personal penitenciario, la profesora de educación física, y no se toman recaudos, a las visitas pueden ponerle barbijo y tomarle la temperatura”, argumentaron en el acta las detenidas. La huelga será mantenida “hasta que haya una solución o respuesta favorable”.