El aumento de las jubilaciones, pensiones y demás prestaciones sociales, que debe aplicarse para los meses de junio, julio y agosto sería del 6% para todos los rangos de haberes. Y habría un bono adicional para las jubilaciones más bajas. Así confiaron fuentes del Gobierno Nacional quienes aseguraron que en las próximas horas se hará el anuncio en base al decreto presidencial.

Con este esquema, se modificaría parcialmente el achatamiento que se produjo con el aumento de marzo de un porcentual ( 2,3%) más una suma fija ($ 1.500) por cuanto el aumento del 6% sería parejo para todos los rangos de haberes y el bono para las jubilaciones más bajas sería por “única vez”, sin incorporarse en los haberes.

Con este aumento las jubilaciones más bajas acumularán en el semestre un incremento del 20% porque en marzo el aumento fue del 12,96%. En cambio, las más altas acumularán una suba del 10% ya que en marzo el haber más alto tuvo un incremento del 3,75%.

De confirmase esos porcentajes, los haberes más bajos le ganarían a la inflación del semestre –que en el Gobierno calculan que rondaría entre el 14 y 15%– y los haberes más altos perderían frente a la suba de precios, luego de haber perdido un 20% durante la gestión de Mauricio Macri.