Pampita mantiene estable su vida amorosa, casada y con su familia ensamblada, la modelo luce inmensamente feliz junto a Roberto García Mortián, y así se lo expresó a través de las redes sociales a su esposo.

El sábado pasado, el empresario estuvo invitado a “PH, podemos hablar” y allí contó cómo inició la historia de amor con su actual pareja. Al finalizar el programa, compartió una foto junto a los demás invitados y escribió: “¡Gracias por haberme hecho pasar un momento tan lindo! ¡Fueron muy generosos en permitirme contar de @asoci.ar @lamarbsas y @tanta_argentina”.

En esa publicación, Pampita decidió dejarle un mensaje a García Moritán: “Tremendo hombre!!! lleno de amor, valores y humildad! Ojalá todos supieran lo generoso y dedicado que sos con los demás!espero que @asoci.ar crezca cada día más y más!”. El comentario superó los 3.000 likes en pocas horas.

Durante el programa, el empresario gastronómico confesó que Carolina le parecía “totalmente inalcanzable”, además de “la mujer más linda de la Argentina y del mundo”. Luego, contó cómo comenzó la historia: “Estaba yendo a Rosario con mi socio, Marcos, a una reunión de negocios. Y mientras manejaba vi que era ella. Entonces le dije: ‘La vi a Pampita. Y él me dijo: ‘Llamala, se acaba de separar’. Yo me quedé pensando un rato y pensé: ‘Le voy a mandar un mensaje”, recordó.

Luego, explicó que la intermediaria fue una amiga que tienen en común, llamada Oriana. “Le dije: ‘Creo que soy un gran candidato para tu amiga Carolina’. Nunca la había visto más que en la televisión. Pero ella me contestó: ‘¿Sabés que sí?’. Y ahí me pasó su teléfono”.

Roberto confesó la sorpresa que se llevó luego: “A las pocas horas me cayó una solicitud de Instagram de Pampita Oficial. Se ve que Oriana le hizo la consulta. Yo no lo podía creer. Esperé unas horas hasta aceptarla. Y así nos empezamos a escribir”.

Respecto al momento en el que supo que se quería casar con la modelo, a pesar de que su relación había comenzado tan solo unos meses antes, relató: “Fue a los pocos días que nos habíamos conocido, cuando ella me estaba ayudando a decorar el cuarto de mis hijos y la vi sentada tratando de sacar unas calcomanías imposibles de sacar de la pared. La vi sentada, llena de polvo, ayudando a pintar, lijando la pared, toda sucia y poniéndole muchísmo amor y dije: ‘Es acá. Y es para siempre’”.