En las últimas horas Miss Bolivia se volvió tendencia en Twitter por las historias que compartió en su cuenta de Instagram. Resulta ser que la relación entre la artista y el investigador del Conicet, Emmanuel Taub, llegó a su fin a tres años de su casamiento.

El jueves pasado, la cantante llamó la atención a de sus seguidores con una publicación que hizo en sus stories de Instagram. “Creo que hoy va a ser el día más importante de mi vida. Si pueden, manden luz. Por mí y por todas las mujeres víctimas de violencia doméstica”, escribió.

El viernes, Miss Bolivia subió: “Ayer creí que iba a ser el día más importante de mi vida, pero fue mucho más que eso. Ahora… Quiero contarles que toda la luz que mandaron, llegó. Gracias”. Luego comenzó la polémica: “Otra cosa. A los familiares y cómplices de mi abusador: ¿podrían dejar de mirar mis stories? Es de mal gusto e igual pronto se van a enterar de todo en la tele. Bajen la ansiedad, ustedes saben quiénes son. Besis y salud. De esta lado somos bocha”.

Después, vino lo más duro. La cantante decidió compartir en sus historias, fotos de moretones y raspones que tenía en distintas partes del cuerpo, y agregó cuánto dolieron.

 

De manera contraria al relato de Miss Bolivia, Emmanuel Taub confirmó la separación a través de un comunicado. “Como respuesta a las preguntas y consultas que he recibido en los últimos días en relación a mi matrimonio con Paz Ferreyra (Miss Bolivia), quiero compartir con ustedes la noticia de nuestra separación. Este proceso doloroso para ambas partes comenzó en febrero de este año y llevó, entre diferentes idas y vueltas, a que desde el 30 de abril ya no convivamos más juntxs”.

“Hemos vivido desde que nos conocimos una hermosa historia de amor llena de nuevas experiencias y desafíos que nos han servido para crecer como personas. Es por ello que siempre estaré agradecido por este amor. Sin embargo, las dinámicas propias de la convivencia y de nuestras formas de vida han ido desgastando lentamente el vínculo hasta darnos cuenta que lo más importante para nuestras subjetividades era continuar la vida por separado, pensando siempre que debemos ser felices”, continuó.

Luego, aclaró: “No seremos ni la primera ni la última pareja de nuestros mundos que se separa, pero permanecerá siempre el amor por los años compartidos y los aprendizajes que me hicieron mejor humano cada día”.

En las últimas partes del escrito, manifestó: “Hoy en día, gracias a la buena voluntad de las partes y de nuestros abogados, estamos realizando los trámites de divorcio con la máxima armonía, respeto y amor como desde que nos conocimos”.