Fueron dos semanas donde se replanteó mucho en cuanto a los modos de comunicar respecto a mujeres importantes y de gran cantidad de seguidores que generan impacto en la gente. De un lado, los problemas alimenticios de Oriana Sabatini o Sofía Macaggi, más los repudiables dichos de la revista Caras en torno a la figura de la hija de la princesa holandesa Máxima Zorreguieta, donde se la estigmatizó por su porte físico. Nati Jota habló en cuanto a su caso, sabiendo que es una reconocida influencer de trabajo activo en los medios.

En diálogo con «Intrusos», Nati recordó qué es lo que más le achacaban en cuanto a su cuerpo. «Yo me estoy acostumbrando a recibir muchas bardeadas en las redes. Estuve, también, en algún momento más disconforme con mi cuerpo. Quizás ahora estoy más entrenada, pero hubo una época en la que estaba menos marcada o más gordita, como se le quiera decir, y me decían un montón de cosas. Encima, la tele te ensancha un poco más y me escribían comentarios que a mí me re dolía”, expresó.

Luego, Nati Jota argumentó qué es lo que la hizo pensar más en cuanto a su aspecto. «Yo creo que si no hubiera trabajado en los medios hubiera estado más relajada con mi cuerpo. Hace algunos años, ¡yo le metía un edit (editar) a las fotos! Me hacía una cinturita, en dos segundos. Hay muchas herramientas que nos ayudan a engañar y a engañarnos con nosotros mismos», indicó. Allí la panelista Débora D’Amato le dijo: «No le encuentro el sentido a dejar de ser uno, pero bueno, son momentos», sostuvo.

Dura frase de Nati Jota

Ante lo que le mencionó la comunicadora, la exintegrante de Espn dio una dura confesión que siente en cuanto a su rostro. «No sé si todas, pero todas retocamos las fotos para taparte alguna cosita. Y, a pesar de que yo también a veces lo hago, a veces me preguntó ‘¿para qué hacemos esto?’. Siendo que somos gente que influencia, ¿por qué seguimos sumando a un ideal, algo que no existe? Chicos, lo mismo con los filtros de Instagram, no puedo hacer una historia sin un filtro, veo mi cara verdadera y la odio», aseveró.

«¡No digas eso!», le contestó D’Amato rápidamente. Pero Nati Jota explicó que no fue cien por ciento literal lo que había dicho en ese momento de confesión personal. «Perdón, perdón, pero estamos tan acostumbrados a tener un filtro que te tapa (esto), que te levanta la nariz, que te pone los ojitos así, que cuando volvés a la verdad te parece feo algo que no te debería parecer feo», selló.