Antes de llegar a los kioskos, Caras anticipó su tapa sin saber que generaría una enorme polémica en plena cuarentena. «La hija mayor de Máxima Zorreguieta luce con orgullo su look ‘plus size’», decía el título de la última tapa de la revista. El semanario se ilustraba con una imagen de la princesa Amalia, la heredera del trono holandés y únicamente, se centraba en su imagen. Las críticas no tardaron en llegar y la publicación tuvo que hacerse cargo de las mismas.

Todo esto generó un escándalo que incluso llegó a los medios holandeses. Por lo cual, la edición editorial del semanario tuvo que encargarse del tema. Por otro lado, las redes se encargaron de «arreglar» en cierto modo la portada de Caras. Así, sin enfocarse en la silueta de la joven de 16 años, se conocieron detalles como que va un año adelantada de sus estudios o que trabaja como mesera en una confitería, entre otros elementos destacados en la vida de la adolescente.

En primera instancia, los responsables de la tapa como el subdirector Héctor Maugeri y la directora Liliana Castaño, trataron de justificar la misma con variados argumentos. Ambos coincidían en que se trataba de una historia de superación y resiliencia, ya que según sostienen, la joven era víctima de bullying al igual que lo fue su madre a su edad. Sin embargo, el repudio no se detuvo ahí por lo que la editorial armó una nueva nota este sábado.

“La nota de tapa del último número de Caras generó una polémica nacional. Lo que se inició en las redes, fue TT y rindió para el minuto a minuto de la televisión, provocó la controversia menos deseada por nuestra publicación. Y creemos que puede ser la oportunidad para generar un saludable espacio para la reflexión”, comienza diciendo el mencionado posteo. “Vivimos en un tiempo de deconstrucción de estereotipos. Los medios también somos espejos de la sociedad. Y de los cambios que están transformando al mundo. Todos estamos aprendiendo, los medios también».

«Reconocemos nuestra responsabilidad en esa deconstrucción y sentimos que somos parte de ella. Entendemos que aún sin mala intención cometimos un error”, afirma Caras. “El mundo del entretenimiento, el de las celebridades al que pertenece Caras ha estado marcado por formas y estereotipos que en este momento atraviesan una constante revisión, y en ese contexto deberemos profundizar y desarrollar una sensibilidad mayor frente a la violencia de género, la estigmatización y todo lo que nos esclaviza a formatos que hoy deseamos desterrar”.