Tuvieron que pasar 29 días para poder decir que le había ganado la batalla al Covid-19. Por eso el doctor Pablo Marengo no puede ocultar su emoción al relatar todo lo que tuvo que atravesar para dejar atrás el duro momento, desde que le confirmaron que él y su esposa habían contraído coronavirus. “No se quería ir, se enamoró de mí el Covid-19”, expresó risueño el director del Hospital Néstor Kirchner.

Marengo fue uno de los primeros profesionales de la salud en caer en la red del coronavirus, junto a otros miembros de su equipo de trabajo se infectó mientras asistía a los pacientes que fueron aislados en el bunker armado en el predio de la Sociedad Rural de Tucumán en San José. “Debo agradecer a todo el personal de la Clínica Mayo que me brindaron una excelentísima atención”, dijo Marengo, para nombrar a cada uno de los médicos que lo ayudaron a superar este virus. El que afectó sus pulmones, complicando su cuadro que lo mantuvo durante 29 días internado hasta que el hisopado dio negativo.

“Hace dos días recién pude salir a dar una vuelta y veo con mucha preocupación que la gente no cumple con lo mínimo que se le pide para cuidarse, como es el distanciamiento social y el uso del barbijo”, señaló Marengo. Sostuvo que “es la única manera de cuidarnos, con algo tan simple como es lavarnos las manos, pero la gente parece no entenderlo y no se cuida”.

Tampoco ayuda mucho a los fumadores admitió Marengo, al confesar que llegó a fumar un paquete y medio de cigarrillos por día, pero que desde diciembre pasado tomó la decisión de no fumar más. “El virus ataca preferentemente los pulmones, por eso es importante no fumar”, remarcó.