Diego Cagna fue parte de la época más gloriosa de la historia de Boca y en sus dos etapas le tocó convivir con Carlos Bianchi como entrenador y Mauricio Macri como presidente, a quien calificó como un gran dirigente aunque también recordó una anécdota de una disputa que mantuvieron por los premios del plantel.

“Tuvimos una discusión por los premios, no daba el brazo a torcer y al final de la reunión le dije ‘esto es una dictadura, hacemos lo que vos querés’ y se enojó. No le gustó nada que le haya dicho eso pero después nos quedamos hablando un ratito más y terminó todo bien. Mauricio era duro, por eso cuando llegó ordenó el club y creo que más allá de los resultados el club también estuvo bien en la parte económica. Era buen dirigente”, contó entre risas en diálogo con El Show de Boca por Radio Rivadavia.

El ex mediocampista llegó al Xeneize de la mano de Carlos Bilardo y fue parte del plantel de Bianchi que ganó el bicampeonato local en 1998-1999 pero luego se fue al Villarreal y se perdió las dos Copas Libertadores. Sin embargo no se arrepiente: “Yo tenía el sueño de jugar en Europa, ya tenía 29 años y se me acababan las posibilidades. Bielsa (por entonces DT de la Selección) me dijo que no me fuera a un equipo de la B de España. Macri y Bianchi también me dijeron que no me vaya y les dije que tenía un deseo, algo que tenía dentro mío. Estoy contento con la decisión que tomé y por suerte tuve la suerte de volver y ganar la Copa en 2003. Ahí como que completé el círculo. No me arrepiento de haberme ido más allá de las cosas que se han ganado en el momento que yo no estuve”, recordó.

De último paso por Instituto de Córdoba en la Primera Nacional, tuvo la oportunidad de regresar a Boca de la mano de la nueva dirigencia pero prefirió no aceptar la propuesta que le realizó la secretaría técnica: “Me ofrecieron ser ayudante de Sebastián Battaglia en Reserva y les dije que no, no hubo más que eso. Fue la idea de ellos, yo no lo tomé como una falta de respeto, ellos pensaron que yo iba a estar bien ahí, me lo ofrecieron, les dije que no y no pasó absolutamente nada. Le dije a Raúl Cascini que si me necesitan en otro lugar yo estaba dispuesto a escuchar lo que sea porque me encantaría trabajar en el club con ellos”.

Por último, aunque ya era sabido siempre el público se renueva, Cagna reconoció su pasado como hincha de River por herencia familiar pero dejó bien en claro cuál es su sentimiento en la actualidad: “De chico era hincha de River y después cuando me hice profesional era hincha de la camiseta que defendía. Mis hijos se hicieron fanáticos de Boca y ahora toda mi familia también es de Boca por todo lo que vivimos en el club y la infancia quedó atrás”.




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