Familiares de una mujer de 86 años que sufrió la fractura de la cadera, desde hace casi un mes no encuentran respuesta a su problema y desde entonces, la anciana deambula entre el hospital y un sanatorio privado, que se niega a brindarle atención a pesar de contar con la cobertura del PAMI.

La demora en el envío de los materiales para la cirugía, sería uno de los pretextos de la entidad para exponer a la mujer al riesgo de contraer otras enfermedades más graves en tiempos de pandemia. Sus hijas advirtieron que tampoco el hospital sabe atender sus reclamos y temen el agraviamiento del estado de salud de su madre.

 

Fuente Los Primeros