Desde el comienzo de la cuarentena, Celeste Muriega tuvo la oportunidad de trabajar y la aprovechó al máximo. A su rol como conductora de Canal 26, ella le añadió su labor en El After de la Previa, en Radio Urbana BA, además de sus participaciones en Corte y confección por El Trece. Con todo ese trabajo encima, la también bailarina sabía que estaba expuesta al virus que provocó una pandemia que cambió el día a día del mundo entero.

Fue en la tarde del jueves el momento que eligió para hacerse el hisopado. Ni bien se enteró que el resultado era positivo, la angustia se apoderó de Celeste. “El día miércoles tuve que hacer un desfile y me empecé a sentir mareada. Me llamó la atención, pero quizás era algo normal. Porque, cuando uno está así corriendo todo el tiempo, no llegás a comer o comés muy poco», comenzó explicando en un extenso video que publicó en Instagram.

«Pero bueno, no estoy acostumbrada a sentirme mareada, lo cual me llamó la atención. Pero seguí haciendo mi trabajo porque había otros síntomas que podían llegar a demostrar si tenía o no (el virus), pero en este caso no había otro que no sea ese. Así que me alarmé hasta ahí”, agregó la conductora. “Después me empecé a sentir peor, peor, peor… Hice todo lo que tenía que hacer, cumplí mi labor ese día, y cuando llegué a mi casa me desplomé».

«Sentía que tenía el cuerpo de una señora de cien años, más o menos. Decidí descansar. Dije: ‘Quizás es eso’. Comí algo y me fui a dormir. Y al día siguiente cuando me levanté no tenía cien años, tenía ciento cincuenta años, aproximadamente. El cuerpo totalmente pesado y me dolía todo”, confesó Celeste Muriega. “Me preparé algo para comer y no sentí el gusto de la comida. Me puse perfume y no sentía olor. O sea: un bajón. Y ahí me alarme, obviamente. Dije esto tiene que ser algo porque no es normal. Para mí era coronavirus».

“Hoy me levanté teniendo doscientos años, cada vez peor. Y bueno, me llegaron los resultados: tengo COVID-19″, confirmó la bailarina, que se siente «floja, pesada, con un delay importante». “Si hay algo que me deja muy, muy tranquila, es que no vi a mi mamá y a mi papá. Que los cuidé y que están bien. Que no tienen nada, estoy segura, porque no los vi, no quise porque sé que esto es jodido. Porque a mí no me va a pasar nada, lo presiento aunque me sienta caída, sin sentir olor, sin sentir gusto, sin sentir nada… O aunque me falte, un poquito el aire que eso pasa también… La verdad es que hoy estuve todo el día tirada en la cama. Pero sé que mis viejos están bien», aseguró Muriega.