Villa La Angostura, cuarentena, coronavirus en Argentina.

Una mujer pasó una verdadera pesadilla en la entrada de Villa La Angostura junto a su sobrino ya que no le fue permitido ingresar a la ciudad y debió pasar la noche en su auto.

 

La mujer de nombre Graciela Gómez, vive en Cipolletti y su hermana es docente en La Angostura, pero pasó la cuarentena también en Cipolletti. 

 

De cara a la vuelta presencial de clases, su hermana decidió hacer la cuarentena en el lugar donde trabaja y Graciela se ofreció a llevarla junto a su sobrino. Pero a la entrada del lugar, solo se le permitió el ingreso de la hermana y no así la de Graciela y el niño.

 

“La ciudad está cercada y nadie que no resida allí puede entrar. Allí el Comisario solo la autoriza a ella (no a su hijo) a ingresar en un taxi local (el puesto caminero está a 15 km aproximadamente), para esto ya habían pasado tres horas, y los agentes no podían tomar ninguna decisión, siendo muy amables en todo momento, aclarándonos que eran sus superiores vía telefónica quienes emitían esas órdenes”, explicó la mujer.

 

 “Tratamos de hacerles entender que podrían escoltarnos hasta el domicilio donde pasaríamos la noche porque hacía muchísimo frío y no podíamos regresar ya que al anochecer la nieve se cristaliza debido a las bajísimas temperaturas, además lloviznaba por momentos y luego se congela aún más siendo imposible transitar en esas condiciones”, agregó.

 

“Abandonados totalmente, quedamos en la intemperie, con temperaturas bajo cero, por momentos nos estábamos congelando ya que teníamos poco combustible y no podíamos calefaccionarnos por mucho tiempo, la verdad es que fue un sufrimiento toda la noche varados allí, sin piedad”, afirmó.

 

“En un momento nos comunicamos con el comisario que creo es el jefe de coordinación de protección ciudadana quien nos manifestó que no nos iba a dejar pasar, evidentemente era la persona que tomaba las decisiones, y no solo eso, también nos intimidó diciéndonos que hasta nos podía secuestrar el auto por infligir la ley y hacernos una causa, es decir que nos trató como a delincuentes”, agregó.

 

“Es muy fácil decidir por la vida de los demás desde un lugar confortable, como dice el dicho ‘Dale poder a una persona y sabrás que tipo ser humano es’. Hago pública esta situación en particular, para que nadie más sufra estos atropellos innecesarios. Ser inflexibles no los convierte en héroes sino en autoritarios. Todo lo aquí expresado es totalmente mi responsabilidad”, cerró.


Fuente Diario26