Y continuó: “El que descubre la situación es mi hermano menor. Él pone en palabras lo que había visto, y ahí, a mí me corren de ese lugar”. Asimismo, pidió que se le preste más atención a los chicos que son víctimas de abuso y los indicios que pueden presentar para intervenir a tiempo. “En casa no hubo posibilidad de hacer una denuncia judicial, simplemente nos corrimos; se cortó el vínculo con la familia. Esto pasaba hace tiempo atrás, cuando se callaba porque daba vergüenza”, expresó Mariela.

Además, hizo referencia a cómo pudo enfrentar el hecho traumático que vivió a través de los años. “Lo sobrellevamos como pudimos. Hace poquitos años pude poner en palabras en una terapia, pude sobrellevarlo y salir adelante. Y aun así me cuesta expresarlo”, dijo notablemente conmovida.

Y concluyó: “Quiero ponerme en el lugar de esos chiquitos con quienes yo me siento identificada, donde no hay voz, donde no hay manera de expresarlo. Necesitamos de esos adultos para que estén atentos y para que visualicen aquello que los chicos no pueden poner en palabras”.

Fuente Noticias Argentina