La dispar evolución estuvo marcada por el aislamiento social, que no sólo obligó a la mayoría de la población a recluirse en sus hogares sino que también impulsó el teletrabajo, en desmedro de la actividad industrial y comercial, a pesar de que en julio ya había comenzado a flexibilizarse las restricciones de la cuarentena.

Pero el importante aumento del consumo en los hogares tuvo un refuerzo adicional en las condiciones meteorológicas, ya que la temperatura media de julio de este año fue de 10.9 C°, “mientras que en el mismo mes del año anterior fue 11.7 °C, y la histórica del mes es de 11.1 °C”, destacó FUNDELEC en su informe.

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Por otra parte, el contraste en la evolución de la demanda también tuvo su flanco regional, ya que mientras en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) los aumentos fueron de 3,6% en el área de cobertura de EDESUR y del 5,6% en la de EDENOR, en el resto del país el incremento fue mucho más moderado, con un 0,6%.

Luego de las bajas de abril (-11,5%) y mayo (-7,6%) y de la leve suba en junio (0,9%), explicada por el apagón nacional que hubo en ese mes en 2019, julio “presentó una suba y se ubicó como el sexto consumo más importante de la historia”, destacó la fundación.

No obstante, en los primeros siete meses del año el consumo eléctrico acumula una caída de 0,4%, añadió.

La demanda neta del MEM (Mercado Eléctrico Mayorista) fue en julio de 12.178,4 GWh, con una suba anual del 1,2% y mensual del 13,3%.

Asimismo, según los datos de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA), del consumo total en julio, el 54% pertenece a la demanda residencial, mientras que el sector comercial representó 24% y el industrial 22%.

Fuente Noticias Argentina