En el marco de la causa de los cuadernos y tras el aval del Senado a la medida de prueba ordenada por el juez Claudio Bonadio, los tres domicilios de la entonces senadora nacional fueron allanados: el departamento de Uruguay y Juncal, en el barrio porteño de Recoleta; y las casas de Mascarello 441, en Río Gallegos; y de Padre de Agostini y Los Tehuelches, en El Calafate.

Los operativos comenzaron el 23 de agosto de 2018 y concluyeron el 26 del mismo mes.

Uno de los detalles más recordados de aquel episodio fue el hallazgo en la casa de El Calafate de una carta original que el general José de San Martín había enviado el 26 de diciembre de 1835 al militar chileno Bernardo O´Higgins y un prontuario policial del ex presidente Hipólito Yrigoyen con 122 fojas de actuaciones y una reseña de sus actividades entre los años 1906 a 1910.

Ante la posesión de esos documentos, Bonadio había procesado a la líder de Unidad Ciudadana por el presunto delito de “ocultamiento, destrucción o exportación ilegal de documentos históricos”.

En el proceso judicial, Cristina Kirchner explicó cómo habían llegado a su poder esos documentos históricos: la carta de San Martín fue un regalo del presidente de Rusia, Vladimir Putin, durante una reunión en ese país en abril de 2015, mientras que el prontuario de Yrigoyen le fue entregado por un allegado a un cura del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo.

Fuente Noticias Argentina