El comunicado firmado por Ricardo Zorzón, presidente de CAS, y Víctor Palpacelli, presidente de FASA, advierte: “Los supermercados y autoservicios regionales argentinos, rechazamos ser la variable de ajuste de la industria proveedora, cuando pretende aplicar aumentos de precios no autorizados por las autoridades nacionales, o cuando modifican las condiciones de venta eliminando bonificaciones y/o descuentos, o cuando tratan de aplicar cargos adicionales por costos que siempre estuvieron contemplados en el precio final de los productos, como es el caso de los costos logísticos”.

Y subraya: “Hemos denunciado reiteradamente estas actitudes a las autoridades nacionales, porque además de no respetar lo establecido por la reglamentación vigente, en muchos casos son claramente discriminatorias hacia nuestros asociados de todo el país. Las condiciones de venta que se quiere imponer a los supermercados PyMEs no son las mismas que se aplican a las grandes cadenas extranjeras y/o nacionales”.

“La situación es muy grave para los supermercados y autoservicios regionales, porque tenemos los precios de venta congelados a valores del pasado 6 de marzo de 2020, mientras que los costos operativos se han disparado producto de diversos protocolos introducidos por la cuarentena del COVID 19, con horarios de atención reducidos, licenciamiento del personal con riesgos sanitarios, con petitorios de incrementos de haberes impagables del gremio mercantil. Solo se han trasladado a precios los incrementos autorizados por la Disposición de la Secretaria de Comercio Interior Nº 13 / 2020, en diversas categorías de productos”, detalla.

Y señala: “Los Súper Argentinos venimos acompañando la gestión del Gobierno Nacional, hemos comunicado la decisión de no recibir mercadería que no cumpla con lo establecido por la Secretaria de Comercio Interior de la Nación, nuestros asociados informan periódicamente a la Secretaría sobre los casos que se registran, solicitando su intervención ante el proceso de desabastecimiento que se produce en ciertas categorías de productos esenciales como consecuencia de dicha decisión”.

El comunicado advierte además sobre el posible cierre de negocios: “Los supermercados y autoservicios regionales argentinos, que venimos soportando una drástica reducción de los márgenes de rentabilidad, solo pretendemos que se respeten los márgenes operativos anteriores a la cuarentena COVID 19, de no ser así, muchos de ellos deberán bajar sus persianas. Por eso nos vemos obligados a informar a la opinión pública, a través de los medios y a nuestros clientes de manera directa, sobre los riesgos que sufre nuestra actividad y el peligro cierto de destrucción de miles de puestos de trabajo”.

Por último, remarcaron la posibilidad de que haya desabastecimiento: “Hacemos un llamado a la Secretaria de Comercio de la Nación, para que imponga su autoridad de regulación y disponga las actuaciones administrativas que correspondan, dando intervención a la Subsecretaria de Defensa de la Competencia, de Políticas para el Mercado Interno, para que sea restablecida la equidad en la comercialización de productos básicos y esenciales. Miles de empresas supermercadistas PyMEs están en serio riesgo de desaparición y el normal abastecimiento de la población se verá muy afectado si eso sucede”.

COMUNICADO DE CAS Y FASA.pdf

Fuente Noticias Argentina