Y es que antes del debate sobre el DNU referido a las telecomunicaciones y proyectos como la creación de un programa de prevención del ciberacoso infantil (o “grooming”), los senadores mezclaron críticas a la presidenta de la Cámara, Cristina Kirchner, con reproches cruzados entre oficialistas y opositores y hasta cuestionamientos al embajador de los Estados Unidos, Edward Prado, y al procurador general, Eduardo Casal.

La sesión comenzó con la presentación de “cuestiones de privilegio”, que son los planteos de los senadores sobre hechos que a su criterio deben ser considerados de gravedad para la Cámara, donde Juntos por el Cambio criticó el manejo de las sesiones, con el debate de la semana pasada sobre la reforma judicial, como telón de fondo.

La primera fue la cordobesa Laura Rodríguez Machado, que apuntó directamente contra la vicepresidenta y la titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, María de los Ángeles Sacnun, por las modificaciones a ese proyecto anunciadas minutos antes de la votación y el desorden que se produjo.

“Esto no puede pasar más”, dijo Rodríguez Machado al tiempo que manifestó su enojo con la vicepresidenta por haber “comparado con un gallinero” a la Cámara alta durante el desorden ocurrido en aquel debate

Más adelante se sumó el jefe del interbloque, Luis Naidenoff, con una cuestión de privilegio similar en la que criticó el manejo general de las sesiones en el marco de la modalidad remota por la pandemia de coronavirus, al subrayar que “desde el 10 de diciembre (de 2019) se ha realizado una sola reunión de Labor Parlamentaria”.

En este sentido, remarcó que la sesión de este jueves “no estaba prevista” aunque destacó que igualmente contó con la participación de todos y agregó: “Necesitamos recuperar normalidad parlamentaria. Nadie es dueño de este Senado”.

“Se puede confrontar, se puede disentir, pero debe existir un denominador común”, concluyó el senador radical por Formosa.

La respuesta llegó de su par del Frente de Todos, José Mayans, quien defendió el proceder del oficialismo y, en sentido inverso, acusó a Juntos por el Cambio de “no respetar las reglas de juego de los debates”, poniendo como ejemplo las interrupciones y el desorden en la discusión sobre la reforma.

“Tenemos que tener en cuenta que las reglas con las que estamos trabajando, si las cumplimos, podemos trabajar mejor”, sostuvo Mayans y agregó: “Si cada senador dice lo que quiere cuando usted, presidenta, está conduciendo el debate, no se puede trabajar”.

Y tras asegurar que “nunca se le cortó la palabra a nadie”, acusó a la oposición de “hacer un show” en el que “se le falta el respeto a la presidencia del cuerpo y hablan 50 senadores a la vez” para “robar un poquito de cámara”, y sentenció: “Algunos dicen que votamos cualquier cosa, es absolutamente mentira”.

Entremezclados con esos reproches, más ligados a la política doméstica y particularmente del orden parlamentario, los kirchneristas Oscar Parrilli y Martín Doñate pronunciaron discursos cargados de fuertes críticas al embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Edward Prado, y al procurador general interino, Eduardo Casal, respectivamente.

Parrilli se refirió a las declaraciones hechas por Prado en un evento del Colegio de Abogados de la ciudad de Buenos Aires, donde según las crónicas periodísticas dijo que “atacar a un juez es atacar a todo el Poder Judicial”.

El senador opinó que eso “atenta contra las relaciones de respeto que tiene el presidente Alberto Fernández con Estados Unidos” y recordó que “este señor en su momento manifestó que venía a la Argentina para ayudar a mejorar el sistema de Justicia”.

Y más adelante, con una alusión a las denuncias que el kirchnerismo hace contra el funcionamiento de la Justicia durante la gestión anterior, lanzó: “Sin duda, a lo mejor se sentía muy cómodo con el gobierno de (el ex presidente Mauricio) Macri. Habría que ver si no formaba parte de la mesa judicial”.

Las cuestiones de privilegio continuaron con el rionegrino Martín Doñate (Frente de Todos) que renovó las críticas del kirchnerismo al procurador interino Casal, a quien buscan remover del cargo, al acusarlo de “falta de probidad, legalidad y decoro”.

“Este fiscal hizo elástica su permanencia en el cargo, que no le corresponde según la ley de Ministerio Público, protegió a (el fiscal Carlos) Stornelli para que no se presente siete veces a una declaración indagatoria”, sostuvo Doñate, al tiempo que acusó a Casal de “reírse en la cara de este Senado”.

Además, las senadoras por Tucumán Silvia Elías de Pérez (Juntos por el Cambio) y Beatriz Mirkin (Frente de Todos) aprovecharon las cuestiones de privilegio para intercambiar críticas sobre el gobierno provincial de Juan Manzur (Frente de Todos).

Fuente Noticias Argentina