La orden emitida por el juez de instrucción Daniel Césari Hernández involucra a Dagoberto Díaz Águila, un hombre de 50 años considerado como un “nómade de campo” al que apodan “espantalavirgen”.

El hombre, que ya había sido convocado como testigo del caso, fue identificado por el testimonio de un joven que actualmente tiene 18 años, pero en el momento de la desaparición de la niña, era un chico de 6.

El joven ya había descripto a un hombre relacionado con la desaparición de la niña y el identikit que fue confeccionado entonces coincidió en un 75 por ciento con el realizado con el relato que hizo este año.

El hombre buscado, nacido en 1969 en Chiloé, Chile, es de ocupación changarín, pero tiene antecedentes por abigeato y hurtos menores.

Además, en 2016 subió a una antena de radio para amenazar con matarse si no obtenía “casa y trabajo”.

Según indicaron voceros ligados a la investigación del caso, se piensa que el sospechoso, que sería acusado de “homicidio criminis causa” (asesinato para ocultar otro delito), podría estar actualmente en el área de influencia de la ciudad chilena de Punta Arenas.

Sofía Herrera desapareció el 28 de septiembre de 2008 en el camping John Goodall, a unos 60 kilómetros de Río Grande, donde asistió con sus padres y una familia amiga.

Ese día, el niño de 6 años integrante de la otra familia dijo que vio que a la nena se la llevaba un hombre en un auto gris, aunque su testimonio no había sido considerado sólido.

Desde entonces, se tejieron diversas hipótesis, en una investigación en la que participó hasta el FBI, pero sin dar con el paradero de la menor.

Fuente Noticias Argentina