Pasadas las 21, vecinos cortaron la calle y, a base de cacerolas y palmas, se manifestaron contra el empresario K, que iría a la calle O’Higgins entre José Hernández y La Pampa. La manifestación coincidió con distintos cacerolazos en la Ciudad, luego de que Alberto Fernández anunciara que le sacarán a CABA más de 30 mil millones de pesos de coparticipación anual.

El empresario kirchnerista ya había sido expulsado por los vecinos del Country Ayres de Pilar cuando el lunes pasado la camioneta del Servicio Penitenciario Federal que lo trasladaba terminó con el parabrisas estallado y se retiró del lugar para dirigirse otra vez al penal de Ezeiza.

“No lo recibo a Lázaro Báez, lo rechazo. Queremos justicia y que los corruptos estén en la cárcel”, advertía en aquel momento una mujer en diálogo con Todo Noticias. Otra agregó: “No es bienvenido”.

Anticipándose a posibles incidentes, el directorio de Ayres de Pilar le sugirió al Tribunal Oral Federal 4 que Báez cumpla la prisión domiciliaria en otra parte porque, de los contrario, su presencia rompería “la armonía del barrio” y podría provocar más hechos de violencia como los del lunes.

“Ayres de Pilar arbitrará todos los medios a su alcance para que se respete el Estado de Derecho como cualquier orden judicial, pero es indudable que la estadía del señor Báez en el lugar rompe con la armonía que caracteriza al barrio, tanto para él como para los vecinos, generando una situación de peligro inmanejable para todos”, sostuvieron en un comunicado.

Después de cuatro años y medio en el penal de Ezeiza, Lázaro Báez obtuvo el arresto domiciliario. Fue tras pedir la morigeración de su prisión, señalando que no puede hacer frente a la fianza de 386 millones de pesos que le había fijado el Tribunal Oral Federal 4 (TOF 4) que lo juzga por lavado de dinero.

Fuente Noticias Argentina