Según se supo, Barboza pasará al mencionado elenco que ascendió recientemente a la máxima categoría española a préstamo con un cargo de 300 mil dólares y una opción de compra valuada en 2.500.000 de la misma moneda.

En tanto, Sánchez Miño dejará el club de Avellaneda tras acordar la rescisión con la entidad a cambio de 200 mil dólares de resarcimiento más la deuda que Independiente mantenía con él, lo que asciende a alrededor de 500 mil dólares.

Ambos futbolistas culminarán con los trámites correspondientes para luego viajar a España y sumarse al equipo conducido por Almirón, quien fue el entrenador de Independiente entre 2013 y 2015.

Lee también   Por unanimidad, el Senado aprobó el proyecto de Ley de Asistencia Turística

Por su parte, Muñoz, quien surgió de Boca y tuvo un paso por Lanús, llegó a un acuerdo para ser el primer refuerzo de la entidad de Avellaneda donde arribará en condición de jugador libre y firmará un contrato por 18 meses.

En este contexto, el puesto que más le inquieta al entrenador Lucas Pusineri es el del arquero: el “Rojo” ofertó cuatro veces –aún sin éxito- por Álvaro Montero, negocia con Boca por Agustín Rossi y entabló conversaciones con Marcos Díaz, ex arquero de Huracán y y del “Xeneize” que actualmente está en España, evaluando una oferta.

Lee también   Jacobo Winograd: "Estoy muy triste y depresivo. No aguanto más"

Además, Jorge Burruchaga, manager de Independiente, considera que se necesitan dentro del plantel jugadores zurdos en la primera línea.

Las salidas de Sánchez Miño y Gastón Silva dejaron expuesta esa banda y por eso aparecen en órbita Nicolás Demartini, jugador de Temperley, y Lucas Rodríguez, otro lateral izquierdo.

Fuente Noticias Argentina