A poco de finalizado el acto del anuncio, Kicillof se acercó a Berni y posaron para las cámaras saludándose chocando los antebrazos y con los puños en alto, celebrando el final del conflicto con la policía y dando también una clara señal de respaldo al cuestionado funcionario.

Berni ya había cosechado críticas por su rol en el caso de la desaparición del joven Facundo Astudillo Castro, pero quedó en la mira por las tensas protestas policiales de más de tres días de duración, que incluyeron una manifestación frente a la Quinta de Olivos.

La situación puso al funcionario provincial en el centro de la polémica, con cuestionamientos no solo de la oposición sino también de varios sectores que integran o simpatizan con el oficialismo, que reclamaban su salida del cargo.

Entre los dirigentes cercanos al oficialismo que pedían un paso al costado del funcionario que responde a Cristina Kirchner se encontraban intendentes del conurbano e integrantes de organizaciones de derechos humanos.

En paralelo, el presidente Alberto Fernández también reivindicó la figura de Berni, al decir que es “injusto” responsabilizarlo por el conflicto con los efectivos de la Bonaerense.

Además, expresó que el funcionario “estuvo todo el tiempo en contacto con la Policía, tratando de ordenar que el problema no se desmadre más”.

“Berni no depende de mí, eso tengámoslo claro. Uno puede tener diferencias con Berni, pero atribuirle responsabilidad me parece injusto”, indicó el mandatario en declaraciones a Radio Con Vos.

El mandatario consideró que los problemas que arrastra esa fuerza de seguridad “es resultado de políticas de muchos años que hicieron de la Policía Bonaerense lo que es la Policía Bonaerense”.

En ese sentido, sostuvo que la Bonaerense debería “tender a profesionalizarse” como lo hace “la Policía Federal”, y agregó: “Tendría que tener otros niveles de exigencia y deberían estar mejor pagos”.

“Cargarle este tema a Berni es injusto porque es un tema que excede a Berni”, agregó.

Fuente Noticias Argentina