Fue modelo de Édouard Manet en diversos retratos, uno de los más conocidos es la obra de gran formato El Balcón, donde el pintor francés denotó su admiración por la obra de Goya, tratando el mismo tema de sus Majas en el balcón.

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El balcón, 1868, Édouard Manet, Óleo sobre lienzo 170 cm × 124,5 cm. Museo de Orsay, París, Francia.

El balcón, 1868, Édouard Manet, Óleo sobre lienzo 170 cm × 124,5 cm. Museo de Orsay, París, Francia.

Aproximación a la obra

“No creo que ningún hombre jamás trataría a una mujer como a su igual, y es todo lo que pido porque sé lo que valgo” (Tomado de un cuaderno de Berthe Morisot, 1890).

Berthe Morisot fue una de las primeras pintoras impresionistas. Invitada por Degas, participó activamente en la primera exposición de los “independientes” en el estudio del fotógrafo Nadar con nueve lienzos, en 1874.

Sus compañeros artistas, Manet (no es considerado impresionista), Monet, Renoir, Sisley, la vieron inmediatamente como una colega original y talentosa.

Pero Berthe Morisot nunca alcanzó el nivel de notoriedad mundial de sus ilustres colegas masculinos, gracias a que los críticos e historiadores del arte han tardado en reconocer el verdadero valor y aporte de su obra.

A finales del siglo XIX sus pinturas eran catalogadas como agradables, fáciles y sentimentales pero la temática distaba mucho de ser convencional, al igual que el tratamiento y la composición de sus lienzos; por eso desde hace unos pocos años es merecidamente reconocida como una de las primeras y grandes artistas modernas; al igual que Mary Cassatt, Eva Gonzalès o Marie Bracquemond.

El cerezo debe ser una de las obras artísticamente más ambiciosas de Berthe Morisot.

Durante la producción de esta pintura, conversó frecuentemente con Renoir, conocido por su genio colorista. Renoir inspiró los intentos de Berthe Morisot de perfeccionar la composición y la forma de sus figuras. Se vislumbra éste último en “La recogedora de cerezas” en las pinceladas de colores morados, en el amarillo holandés lleno de luz y el rojo bermellón de las cerezas.

Berthe Morisot encontró tres modelos para esta pintura, incluida su hija Julie Manet.

Mientras las jóvenes posaban, Morisot hacía varias versiones de bocetos a lápiz para estudiar el movimiento y la forma del cuerpo, optando por colores pasteles para averiguar la compatibilidad de su paleta. Realizó acuarelas para distinguir el efecto sobre la combinación y la mezcla de varios colores y finalmente, el óleo sobre lienzo como obra terminada.

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Fotografía de su hija Julie Manet.

Fotografía de su hija Julie Manet.

A diferencia de sus representaciones anteriores de posturas estáticas, esta vez intentó conglomerar sus especialidades en una pintura: representación de la feminidad, de la naturaleza, de la técnica del plein-air y, lo más importante, en la representación del movimiento corporal.

Las ramas del cerezo se mecen con el viento; las niñas mueven las manos y el cuerpo para recoger las cerezas de una rama oscilante. La riqueza del color y la asombrosa vitalidad de su paleta crearon una atmósfera de ensueño y altamente idealista sobre una reminiscencia que representa la presencia y la realidad del labor femenino.

Morisot supo recrear maravillosamente un momento de gozo de la vida.

Impresionismo

Fue un movimiento artístico del siglo XIX que se reunió y expuso por primera vez en el estudio del fotógrafo Nadar bajo el patrocinio de artistas independientes de París (se organizaron como alternativa al Salón oficial) entre el 15 de abril y el 15 de mayo de 1874 en el que estaban Camille Pissarro, Edgar Degas, Pierre-Auguste Renoir, Paul Cézanne, Alfred Sisley, Berthe Morisot. En esta muestra expusieron treinta dos artistas, de los cuales no todos fueron impresionistas El nombre del estilo deriva del título de una obra de Claude Monet (a esta exposición envió nueve telas), Impresión, soleil levant (Impresión, Amanecer), que provocó que el crítico Louis Leroy acuñara el término en una reseña satírica publicada en el periódico parisino Le Charivari. El artículo de Leroy tomó la forma irónica de un diálogo entre dos espectadores escépticos de la obra:

“Impresión, estaba seguro de ello. Solo me decía a mí mismo que, dado que estaba impresionado, tenía que haber alguna impresión en él, ¡y qué libertad, qué facilidad de trabajo! Un dibujo preliminar para un patrón de papel tapiz está más terminado que este paisaje marino“.

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Impresión, sol naciente (Impression, soleil levant) Claude Monet, 1872. Óleo sobre lienzo, 48 cm × 63 cm, Museo Marmottan-Monet, París.

Impresión, sol naciente (Impression, soleil levant) Claude Monet, 1872. Óleo sobre lienzo, 48 cm × 63 cm, Museo Marmottan-Monet, París.

La obra representa el puerto de Le Havre, ciudad en la que Monet pasó parte de su vida. El artista había viajado a Londres entre 1870 y 1871, y allí conoció la obra de Turner, pintor romántico inglés que se destacó por su manera avanzada en el tratamiento de la luz, sus formas vaporosas y disolutas , estilo que sirvió como fuente de inspiración para Monet y después al resto de los impresionistas.

Durante esta exposición de 1874 el crítico del diario Le Figaro, Albert Wolff, señaló que los impresionistas consistían en: “cinco o seis locos de los cuales uno es una mujer… cuya gracia femenina (en referencia a Berthe Morisot) se mantiene en medio de las efusiones de unas mentes delirantes”.

El Impresionismo recibió influencias de diversas fuentes las cuales fueron las siguientes:

El Realismo, surgido en Francia a mediados del siglo XIX, cuyo máximo representante fue su fundador Gustave Courbert. Estos artistas pretendían reflejar la realidad contemporánea, sobre todo la de las clases trabajadoras urbanas y rurales.

La Escuela de Barbizón un grupo simpatizante del realismo que se instaló en las cercanías del bosque de Fontainebleau, Francia, que se dedicaron casi exclusivamente a la pintura de paisajes naturales, y realizando bocetos al aire libre. Se consideran fundadores de la escuela de Barbizon a Théodore Rousseau, Jean-Baptiste Camille Corot, Jean-François Millet y Charles-François Daubigny, además de Theodore Caruelle d’Aligny, Alexandre Desgoffe, o Lazare Bruandet.

Los impresionistas también se interesaron en el tratamiento y estudio del color de artistas anteriores como Delacroix, Turner, Velázquez y Goya.

Las teorías sobre los efectos del color de Eugene Chevreul y Charles Blanc, quienes estudiaron los fenómenos relacionados con la luz y el color, la influencia de los colores entre sí y las relaciones entre primarios, secundarios y sus complementarios.

Los preceptos impresionistas iban en contra del arte oficial académico que imponía las reglas del mismo en ese momento, por lo tanto no deseaban la unidad de estilo, sino resaltar lo individual frente a lo colectivo.

Estos artistas gustaban de pintar a plein air (al aire libre). Estudiaron los efectos de la luz y el color, el objeto en si no fue lo más importante sino como estos efectos incidían sobre el mismo.

Monet sostuvo: «Cuando llego a mi taller, creo entrar en la tumba».

Intentaban captar la impresión del momento, teniendo en cuenta las condiciones lumínicas; por eso sus pinceladas eran rápidas, yuxtapuestas y divididas.

Ante un cuadro de Camille Pisarro (1830-1903), de un bulevar de París a pleno sol, relata el historiador E. H. Gombrich que unas personas ofendidas preguntaron: ¿Es que aparezco así al pasear por el bulevar? ¿Es que pierdo las piernas, los ojos y la nariz y me convierto en una especie de bulto informe?”

De nuevo el conocimiento de lo que “pertenecía“ a un hombre se interponía entre su juicio y lo que veía realmente.

Berthe Morisot

“Solo obtendré mi independencia perseverando y sin ocultar mi intención de emanciparme” proclamó B. M.

Nació en Bourges, Francia el 14 de Enero de 1841 dentro de un influyente familia burguesa.

Su padre, Edmé Tiburce Morisot, era el prefecto del departamento de Cher. Su madre, Marie-Joséphine-Cornélie Thomas, era sobrina nieta de Jean-Honoré Fragonard, uno de los pintores rococó más prolíficos del antiguo régimen. Tenía dos hermanas mayores, Yves (1838–1893) y Edma (1839-1921), además de un hermano menor, Tiburce, nacido en 1848. La familia se mudó a París en 1852, cuando Morisot era apenas una niña.

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Fotografía de Berthe Morisot, 1875. Tomada por Felix Nadar. 

Fotografía de Berthe Morisot, 1875. Tomada por Felix Nadar.

Era común que las hijas de familias burguesas recibieran educación artística, por lo que Geoffroy-Alphonse Chocarne y Joseph Guichard enseñaron en privado a Berthe y sus hermanas Yves y Edma.

Su primer maestro, Geoffroy-Alphonse Chocarne, le enseñó los fundamentos del dibujo. Después de varios meses, Morisot comenzó a tomar clases impartidas por Guichard. Durante este período, dibujó principalmente figuras clásicas antiguas.

En 1857, Guichard, que dirigía una escuela para niñas en la Rue des Moulins, presentó a Berthe y Edma a la galería del Louvre, donde desde 1858 aprendieron copiando pinturas.

A las Morisot no solo se les prohibió trabajar en el museo sin acompañante, sino que también se les prohibió por completo la capacitación formal, algo que era común para la mujeres de esa época.

Como copista en el Louvre, Morisot conocería y se haría amiga de otros artistas como Manet y Monet.

Cuando Morisot expresó su interés por la pintura al aire libre, Guichard la envió a seguir a Corot y Oudinot.

En 1861 conoció a Jean-Baptiste-Camille Corot, el paisajista fundamental de la escuela de Barbizon que también se destacó en la pintura de figuras. Bajo la influencia de Corot, adoptó el método de trabajo plein air (al aire libre), pintó al aire libre como otros impresionistas para buscar verdades en la observación.

Al pintar al aire libre, usó acuarelas que son fáciles de llevar; en ese momento, Morisot también trabajó en pintura al óleo, acuarelas y pastel simultáneamente, y dibujó usando varios medios de dibujo. Las obras de Morisot son casi siempre de pequeña escala.

Sus ligeras pinceladas a menudo llevaron a los críticos a utilizar el verbo “effleurer” (tocar ligeramente, rozar) para describir su técnica.

La primera participación de las hermanas Morisot en el Salón de París fue en 1864, con dos paisajes admitidos, cuando Berthe contaba con tan solo veintitrés años. A partir de allí, ambas continuaron exhibiendo continuamente; Edma hasta 1869, fecha de su casamiento con el oficial de la marina Adolphe Pontillon , lo que significó su retirada de la pintura.

Con la introducción de Manet, Morisot se casó con el hermano de Édouard, Eugène Manet en 1874. El 14 de noviembre de 1878, dio a luz a su única hija, Julie, que posaba con frecuencia para su madre y otros artistas impresionistas, incluidos Renoir y su tío.

Hacia 1880 comenzó a pintar sobre lienzos sin imprimar, una técnica con la que también experimentaron Manet y Eva Gonzalès en ese momento y su pincelada se volvió más suelta.

En 1888-1889, sus pinceladas pasaron de pinceladas cortas y rápidas a pinceladas largas y sinuosas que definen la forma.

Los bordes exteriores de sus pinturas a menudo se dejaban sin terminar, lo que permitía que el lienzo se mostrara y aumentaba la sensación de espontaneidad.

Después de 1885, trabajó principalmente a partir de dibujos preliminares antes de comenzar sus pinturas al óleo.

Morisot es célebre por sus pinturas de mujeres de lánguidas poses que oscilan entre la melancolía y la ternura y sus modelos encarnan la clase media francesa de finales del siglo XIX.

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La cuna, 1872, 46 x 56 cm.  óleo sobre lienzo Musée d'Orsay (Paris, France)

La cuna, 1872, 46 x 56 cm. óleo sobre lienzo Musée d’Orsay (Paris, France)

Habría que tener en cuenta que las mujeres de “buenas costumbres” de aquella época estaban despojadas de la libertad que poseían los hombres y no podían circular solas por las calles de la ciudad sino estaban acompañadas por alguien. Es la causa por la cual la temática artística estaba acotada a ámbitos más que nada privados y familiares.

La cuna” es una de las pinturas más significativas de Morisot; en ella se representa a su hermana Edma, delante de la cuna de su hija Blanche. Después del parto Edma pasó un periodo de convalecencia en París, donde se pintó la obra, por eso su semblante luce agotado. El sentimiento materno aparece como algo discreto pero también afectuoso. Las transparencias del velo de la cuna denotan la maestría en la ejecución.

La carrera madura de Morisot había comenzado en 1872.

Encontró público para su trabajo con Durand-Ruel, el marchante privado, que compró veintidós cuadros.

En 1877, el crítico de Le Temps la describió como la “única impresionista real en este grupo”.

El Espejo Psiqué, es una pintura de esa época (psyché, nombre con el que se conoce a este tipo de espejo abatible) obra presentada en la exposición de los impresionistas de 1877, en donde observamos a una mujer que entalla su holgado camisón blanco.

La luz que ingresa desde la ventana refleja sobre éste logrando establecer una rica gama de blancos con toques de diferente colores.

La figura de cuerpo entero se muestra en una actitud femenina e íntima, con el hombro izquierdo al descubierto y girado hacia el espectador.

Morisot eligió exhibir bajo su nombre de soltera completo en lugar de usar un seudónimo o su apellido de casada. A medida que su habilidad y estilo mejoraron, muchos comenzaron a reconsiderar su opinión sobre Morisot. En la exposición de 1880, muchas reseñas consideraron a Morisot entre los mejores, incluso incluido el crítico de Le Figaro, Albert Wolf.

Murió el 2 de marzo de 1895, en París, de una neumonía que contrajo mientras atendía a su hija Julie de una enfermedad similar, quedando esta huérfana a los 16 años, ya que su padre también había fallecido.

Berthe Morisot fue enterrada en el Cimetière de Passy.

Un año después de su muerte, sus amigos pintores, incluyendo Degas, Renoir, Monet y Mallarme, organizaron la primera exposición retrospectiva del trabajo de Morisot, reuniendo sus pinturas y rindiendo homenaje a su preciado talento.

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El Espejo Psiqué, 1876. Óleo sobre lienzo. 65 x 54 cm. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid

El Espejo Psiqué, 1876. Óleo sobre lienzo. 65 x 54 cm. Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, Madrid

Por Gisela A. Asmundo, licenciada en Historia del Arte.

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Fuente Noticias Argentina