En medio de la pandemia, Por el mundo adaptó su formato para poder continuar al aire de Telefe. En el nuevo programa de Marley de este último domingo, Natalia Oreiro fue la famosa que le abrió la puerta de su domicilio al famoso conductor. La cantante uruguaya sorprendió a todos con un llamativo barbijo que despertó comentarios de todo tipo en las redes sociales. Además, ella presentó la casa rodante de Merlín Atahualpa, su hijo de 8 años.

Según le explicó al histórico animador de televisión, el vehículo es similar a uno que la artista tenía cuando era chica. “Para un cumpleaños mi hijo me dijo ‘Ay, cómo me gustaría recorrer el mundo en casa rodante’ y yo le dije ‘obvio, dale’. A mí me encanta todo lo que es el mundo gitano, viajar y ser así, nómade. Me gusta mucho”, contó Oreiro, quien hace unos meses abrió su propia cuenta de Instagram.

“Acá están las cositas de Atahualpa, muchas de ellas las cosí yo. Acá se queda a dormir con el abuelo, con mi papá, cuando podía viajar, ahora ya no puede. Se extraña un montón. Pero esta mesa se baja y se arma una cama acá. Por allá tenés el baño, en estas puertas tiene sus juegos de mesa. Te iba a invitar a jugar, pero no podemos tocar nada», le comentó en broma a Marley.

Una de las cuestiones que más llamó la atención de las redes fue el barbijo que usó la actriz. Su tapabocas tenía, además de la típica tela que también cubre nariz y mentón, una especie de pantalla protectora para los ojos en forma de corazón que eligió para pasar sus días en esta nueva normalidad, aunque reconoció que “encantaría no tener que usarlo”. Así, ella lamentó la época que nos toca vivir.

Otra de las cuestiones que se tocó en Por el mundo, fue el poderoso vínculo que tiene la artista con Rusia. El documental Nasha Natasha refleja a la perfección esta cuestión. Natalia Oreiro lo definió como «algo que no se puede explicar con palabras porque es un sentimiento». En añadidura, señaló que cada vez que viaja hasta la lejana tierra, se vuelve con cinco valijas por la cantidad de regalos que recibe.