El aislamiento social, preventivo y obligatorio que se llevó a cabo cortesía de la pandemia de coronavirus no afectó solamente a la economía. También las relaciones interpersonales sufrieron un cambio brusco. La posibilidad de no poder encontrarse en tiempos de cuarentena provocó serios daños en algunas relaciones y fortaleció otras. Lamentablemente, esto último no fue el caso de Soledad Fandiño.

La ex pareja de Residente, de Calle 13 reconoció que no se siente para nada cómoda con el levante a través de las redes sociales y los mensajes directos. «A mí no me sale no contestar o tardar un poco. No lo soporto y no me gusta hacérselo al otro. Pero bueno, tengo el no filtro, algo que tengo que medir, porque soy muy extrema. Tanto puedo ser muy paciente como decir ‘bueno, ya está, decidí ya’, poniéndole el límite al otro», reconoció.

«Al tercer mensaje ya no aguanto más y digo cosas como: ‘¿Qué querés decir con esto?’. Es algo que detesto. Me tengo que medir”, reflexionó Soledad Fandiño. «No es que esté cerrada al amor, pero no hay nadie que me guste. Bueno, tal vez sí… Hubo algo que me hubiera gustado que se diera, pero de la otra parte no sucedió. No estábamos en la misma sintonía. Soy una loser, toda una triunfadora de la cuarentena·, bromeó la exparticipante del Bailando.

Soledad explicó que «mis amigas me dicen que me abra, pero bueno, me cuesta conocer gente nueva. Además, toda mi vida formalicé las relaciones y estuve mucho tiempo. Si estuviera buscando, podría encontrar, pero no estoy en la búsqueda. Mientras se imaginan que estoy haciendo sexting, yo estoy en piyama estudiando guiones como una obsesiva o reviendo el programa para mejorar punto por punto».

«Necesito sentir admiración para que me atraiga. Que puede pasar por muchos lugares, desde cómo es en el trabajo a la forma de pensar y el modo con el que se vincula con la gente. Cuando te enamorás, siempre pensás que es único y diferente a los demás. Tiene que pasar eso de ver algo que no viste en alguien antes y que no pasa por lo físico, algo que dura muy poco. Y soy muy de fijarme en que se dejen cuidar y que me cuiden, y por supuesto que me respeten», aclaró Fandiño.