La última vez que Mirtha Legrand estuvo al frente de su histórico ciclo televisivo fue el pasado 15 de marzo. Cinco días después, el aislamiento social, preventivo y obligatorio comenzó a regir en toda la República Argentina mediante un decreto de necesidad y urgencia lanzado por el Gobierno de Alberto Fernández. Desde entonces, la diva de los almuerzos no salió de su hogar en ningún momento.

En estos tiempos difíciles, Mirtha tuvo que lamentar la muerte de su hermana gemela Goldy. Lamentablemente, debido a la pandemia de coronavirus, ella no pudo despedirse debidamente de quien la acompañó durante toda una vida. Este hecho tuvo a maltraer a la artista por un largo tiempo. Durante estos meses de confinamiento, su lugar en la mesaza estuvo ocupado por su nieta, Juana Viale.

“Has tenido una evolución maravillosa, realmente. Desde el primer programa hasta ahora sos otra Juanita, más firme, más segura, más encantadora”, le dijo Mirtha Legrand a su nieta en una de las emisiones en que mantuvieron una comunicación telefónica. “¿Te acordás cuando dije ‘este sillón tiene dueña’? Ahora tiene dos dueñas”, agregó en aquel entonces, totalmente orgullosa de lo realizado por Juana.

Poco después de aquellas declaraciones, la familia volvió a sufrir una desgracia con la muerte de Marcos Gastaldi, el marido de Marcela Tinayre. Mirtha sintió mucho dolor con la perdida de su yerno. Con la resiliencia que la ha caracterizado a lo largo de su vida, Mirtha sigue adelante. Y tras consultarlo con sus médicos, finalmente tomó algunos cambios en su rutina. Tanto fue así que hasta se animó a salir de su hogar.

«Sí, fui al dentista y al oculista. Fue una sensación muy rara salir de casa después de tantos meses. Mientras iba en el auto me llamó la atención la cantidad de gente con barbijo: el uso es total, también en los jóvenes”, señaló Mirtha. «Cuando bajé del auto la gente me miraba. Con el tapabocas puesto la gente dudaba si era yo o no, pero era solo por un instante; enseguida reaccionaban y me reconocían”. Coqueta, indicó: «Mis ojos son identificables, es lo que más conoce el público de mí. Tantos años viéndolos, no hay barbijo que pueda con ellos”.