Telefe apostó por MasterChef Celebrity para su prime time y goleó. Con picos de 15.6 puntos de rating, el reality gastronómico miró desde arriba a su más inmediato competidor: el Cantando 2020, que sólo pudo alcanzar los 9.6 puntos. El atractivo del programa viene dado por la feroz competencia que existe en el show. Fede Bal lideró uno de los equipos que compitió en la noche del primer lunes del programa.

El actor fue el capitán del equipo azul, que estuvo integrado por Sofía Pachano, Boy Olmi y el Mono de Kapanga. Por otro lado estuvo el rojo, con Claudia Villafañe como capitana. A la ex del Diego la acompañaron El Polaco, Belu Lucius y Nacho Sureda. Si bien todos estuvieron nerviosos en el debut, la performance del hijo de Carmen Barbieri se destacó por sobre el resto, pero no por sus habilidades culinarias.

Ni bien lo designaron capitán, Fede Bal demostró tener personalidad para ponerse al frente de su equipo y designó las tareas para sus compañeros, a pesar de que no todos estaban de acuerdo con sus decisiones. Él se puso al hombro, el primer plato, la entrada. Hizo tres focaccias: una de palta y mango, otra de queso y pastrón, y otra de jamón cocido. Pero ya desde un comienzo mostró dificultades.

Durante la preparación del plato se cortó un dedo y tuvo que usar una curita para tapar la herida. El momento más difícil tuvo lugar un rato después, cuando se acercó a su mesa Germán Martitegui, uno de los integrantes del jurado (junto a Damián Betular y Donato De Santis). El chef, quien en un comienzo había hecho referencia a la importancia de tener limpio y ordenado el lugar de trabajo, notó que el joven actor no estaba cumpliendo con su pedido al pie de la letra.

“Había hablado del orden en la mesada. Esto es un despelote”, le dijo Martitegui, demostrando que no va a ser muy paciente con los participantes. “Pero las cáscaras de palta están en el cesto”, atrevió a contestarle Fede, a modo de demostración que, para él, no había hecho un gran desorden. “Podés escuchar lo que quieras escuchar…”, le respondió el jurado. A la hora de presentar el plato, Germán lo felicitó, pero no por la comida, sino porque la vincha que se puso «le quedaba muy bien».